Debido a que Chiapas se posicionó como un estado con riesgo epidemiológico menor por la pandemia de la covid-19, y ello facilitó el ingreso a diferentes espacios turísticos, un promedio de 11 mil 500 personas visitaron algún punto de la Reserva de la Biósfera del Volcán Tacaná, desde los lugares de esparcimiento y hasta la cima del cráter, dijo Francisco Javier Jiménez González, director de esta zona que depende de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Estos números, detalló, salen al sumar los 6 mil 140 visitantes que subieron hasta la parte final de la montaña y los que llegaron a los sitios de esparcimiento en el ejido El Águila, Las Nubes, en Agua Caliente, además de Sangre del Tacaná. A esto se le agrega Pico del Loro (Unión Juárez), el cual fue visitado por unos mil turistas.
A pesar del semáforo verde y que esos días los reportes de contagios fueron bajos, el biólogo mencionó que siempre pidieron a la población que respetara los protocolos sanitarios, indicación que la mayoría cumplió al portar cubrebocas, usar gel antibacterial y mantener la sana distancia en la medida de las posibilidades. La cantidad de visitantes que llegó, dijo, obedece en gran medida a que Chiapas ofreció seguridad en el semáforo epidemiológico y que, en apariencia, la variante ómicron no ha resultado tan letal como se pensaba.
Se espera que la afluencia turística se mantenga activa hasta el próximo 10 de enero, sin embargo, será en menor cantidad a lo registrado en la temporada decembrina. A partir del siguiente lunes bajará de forma exponencial el número.
Adicional a este tema, también se documentaron 12 auxilios, estos números, detalló el director de la reserva, mostraron que varios grupos subieron sin los materiales ni las medidas preventivas para evitar percances al interior de la montaña. “Ha sido la temporada, en los últimos 10 años, en que más incidentes hemos tenido”, comentó.
La mayoría de las situaciones que se presentaron se relacionaron con torceduras de tobillos, caídas con golpes, cansancio y calambres en los pies por gente que no tiene condición física. Una mujer con diabetes sufrió una descompensación y ya no hizo todo el recorrido, siendo auxiliada por las brigadas comunitarias de la zona.
Afortunadamente, explicó, existe coordinación entre los habitantes que viven en los alrededores del Tacaná, y eso ha permitido atender los percances que se presentan en los recorridos; también participaron los cuerpos de emergencia como Protección Civil. A pesar de lo ocurrido no se reportó ningún deceso.












