Más de 150 gimnasios siguen cerrados

Más de 150 gimnasios siguen cerrados

A más de 120 días de la pandemia del Covid-19, en Tuxtla Gutiérrez un promedio de 150 gimnasios se encuentran cerrados y sin una fecha clara para reanudar sus actividades, situación que ha generado un problema económico para los propietarios y también para las personas que laboran en estos espacios, comentó Ibone Meráz Mar, representante de la Asociación de Gimnasios en la capital de Chiapas.

Entrevistado sobre el tema, recordó que, con anterioridad, presentaron un catálogo de medidas preventivas a las autoridades en materia de salud para que el pasado 15 de junio regresaran a trabajar, sin embargo, la petición no fue atendida.

Dentro de las acciones preventivas que tenían establecidas se encuentran: la aplicación del gel antibacterial, doble toalla para los asistentes, cubrebocas y caretas para el personal administrativo, sanitizar los espacios, reducir el aforo, establecer horarios de entrada por grupos, toma de temperatura, evitar el ingreso de personas con síntomas y tapetes sanitizantes.

De los últimos números que compartieron los empresarios, es que se tenían (antes de iniciar la primera quincena del mes) pérdidas económicas por arriba de los cinco millones de pesos, dichas cifras complicaban el pago de nómina y otros gastos fijos.

Cada establecimiento, de acuerdo con lo comentado, tiene un promedio de contratación de entre seis y ocho personas; una que se ubica en recepción, tres instructores, más dos de limpieza en aquellos espacios que cuentan con lo mínimo.

No obstante, otros gimnasios también dan la oportunidad de tener más entrenadores personalizados, además de personal en otras disciplinas deportivas y artísticas como bailes, yoga o taekwondo.

“Estamos a la espera, no nos han resuelto nada, estamos tranquilos en vista de todo lo ocurrido como se suscita en todo el entorno, estamos esperando a las autoridades, lo que digan, lo que dicten”, remarcó el empresario.

Lo que ahora están haciendo como asociación, refirió, es reforzar los protocolos de asistencia, salida y protección para los usuarios y, mientras tanto, tendrán que esperar las disposiciones oficiales. Cada dueño, dijo, tendrá la libertad de dictaminar que pasará con la plantilla laboral.

Aunque se tiene la percepción de que estos espacios son de alto riesgo y que la apertura podría llegar hasta julio, enfatizó que el gremio está tomando en cuenta cada una de las consideraciones que ayuden a reducir los contagios; como ejemplo, remarcó, habrá gimnasios que apenas tendrán a seis personas entrenando.

Finalmente, Meráz Mar coincidió con otros empresarios al señalar que no les había tocado vivir una situación tan preocupante en el tema sanitario y que, después, se convirtió en un problema económico para todos los sectores sociales, quienes se mantienen en la incertidumbre de saber en qué momento todas las actividades se estabilizarán.