Más de 18 mil atenciones por trastorno depresivo

Gracias a la creación del Centro de Rehabilitación Psicológico Post-Covid-19 se ha brindado atención a 18 mil 291 personas con diagnóstico de trastorno depresivo mayor (TDM), a dos años de la pandemia, dio a conocer el secretario de Salud del estado, doctor Pepe Cruz.

En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, que se celebra el 13 de enero, el funcionario estatal señaló que el personal de psicología, adscrito a la Secretaría de Salud (SSa), ha proporcionado atención y terapia psicológica de manera presencial y vía telefónica, para tratar a las personas que vieron afectada su salud mental a causa del covid-19.

Apuntó que de acuerdo con el registro del Centro de Rehabilitación Psicológico Post-Covid-19, las mujeres son el grupo más afectado por este trastorno depresivo, con un total de 12 mil 804 atenciones durante estos dos años de pandemia; mientras que en hombres fueron 5 mil 487 las atenciones. Ambos grupos en el rango de 20 a 60 años de edad.

Indicó que la pandemia por covid-19 cambió la vida rutinaria de las personas y afectó en gran parte la salud mental de la población, por lo que, desde 2020, la Secretaría de Salud del estado colocó este rubro como eje central en la atención, derivando en estrategias de asistencia y rehabilitación en los 14 centros emergentes.

Además señaló que a través de los grupos de autoayuda que funcionan en el Hospital Psiquiátrico “San Agustín”, se brindan pláticas a pacientes y familiares sobre temas preventivos, abordando lo relativo a recaídas, apego al tratamiento y terapia médica; las sesiones se efectúan dos veces al mes.

El doctor Pepe Cruz mencionó que el trastorno depresivo es considerado como el más grave de los tipos de depresión, ya que es de tiempo prolongado y con posibilidades de episodios repetitivos, afectando la actividad diaria, por lo que requiere de tratamiento farmacológico y terapia psicológica.

Las causas más comunes que originan la depresión son: antecedentes personales y/o familiares con cuadros depresivos; composición química, genética y hormonal; exposición a situaciones estresantes y traumas; problemas económicos, situación laboral o desempleo; pérdida o enfermedad de un ser querido o mascota; rupturas sentimentales, divorcios; enfermedades preexistentes que pueden provocar síntomas depresivos; presiones de tipo social como bullying (acoso escolar), cyberbullying (acoso por redes sociales) o mobbing (acoso laboral).