De acuerdo con la información proporcionada por personal del Zoológico Miguel Álvarez del Toro, que se ubica en Tuxtla Gutiérrez, a lo largo de esta cuarentena (a consecuencia del Covid-19) en ese espacio han nacido más de 20 ejemplares, todos se encuentran en buen estado de salud y bajo la observación de especialistas.
Dentro de las cosas buenas que se han registrado en medio de la contingencia sanitaria, es que ahora dicho espacio cuenta con otro tigrillo que se añade a la zona de exhibición; se le suman cinco zenzos y tres jabalíes de collar.
Todos los animales se encuentran en buen estado de salud y bajo el resguardo de sus padres, salvo las 11 tortugas que también nacieron pero que las crías se encuentran por aparte. Todos están bajo supervisión del personal del zoológico.
Adicional a estos números, existen otras crías que también han nacido pero se encuentran en los espacios libres al interior del ZooMAT; dentro de los animales se encuentran: venados cola blanca, guaqueques, ocofaisanes; todas estas especies se permanecen transitando dentro de la reserva y es más difícil cuantificar las crías exactas.
Una de las funciones que tiene el ZooMAT es la conservación de las especies regionales; también ha rescatado animales que han sido confiscados o abandonados y que están en malas condiciones, en dicho espacio se han rehabilitado y después son liberados en sitios seguros para su supervivencia.
Las especies que llegan traen lesiones o enfermedades graves que adquirieron por un mal manejo, sin embargo, también se han encontrado casos donde el nivel de desnutrición es elevado y ocurre algo similar con la deshidratación.
En su momento, el director operativo del ZooMAT, Carlos Romero Guichard, comentó que entre un 20 y 25 por ciento de los animales mueren en los primeros momentos en que se reciben, debido a que llegan en malas condiciones y se vuelve imposible recuperarlos.
Se recomienda a la población que no compre animales silvestres para tenerlos como mascotas, debido a que en su crecimiento pueden desarrollar enfermedades, malos olores o pueden ser agresivos (por instinto natural) y representaría un peligro para quien lo posea.
El zoológico comprende una superficie de 111 hectáreas y al interior, en el lugar de exhibición que es apto para el público, se pueden encontrar hasta 170 especies de animales que representan a Chiapas en sus diferentes regiones; de ese número, 16 son las prioritarias para su reproducción y conservación debido a que tienen algún tipo de riesgo.
Los animales que más observa la población cuando acude, pero que también están bajo amenaza, son: el mono saraguato, el mono araña, la serpiente nauyaca, el jabalí, el jaguar, el tigrillo y hasta el ocelote. También aparecen aves que son exóticas como el quetzal y el pavón; se le suman los loros cabeza azul y amarilla (lamentablemente tienen alta demanda de comercio ilegal) y hasta las tortugas y los cocodrilos.












