Más de 20 mataderos clandestinos de reses

Más de 20 mataderos clandestinos de reses

Operan en municipios fronterizos con Guatemala, 22 mataderos clandestinos de bovinos en los que se sacrifican animales que podrían estar enfermos o que son robados, esto según una investigación que realizaron las autoridades de justicia, sin embargo, no hay restricción ni sanción alguna, lo que representa un grave riesgo a la salud de la población que consume esta carne.

El director del rastro de Tapachula, Jorge Ortiz Arévalo, expuso que a pesar de tener esa información y detalles de estos mataderos clandestinos, no se han realizado acciones legales frenar esta actividad fuera de la ley, que también se extiende a los municipios de la Costa, Soconusco y Frontera.

En Tapachula el mercado se surte con aproximadamente 100 ganados bovinos al día, los cuales son consumidos por la población que adquiere la carne en mercados, puestos ambulantes y algunas tiendas, de los cuales el 60 % provienen de lugares clandestinos, donde el producto es de dudosa calidad, ya que son sacrificados sin ninguna verificación sanitaria y sin que nadie determine si no hay riesgo para la ingesta humana.

Ortiz Arévalo expuso que hay alta probabilidad de que en esos lugares se sacrifica animales enfermos y robados, debido a que no hay revisión de las autoridades de salud, aun cuando es la misma FGE quien realizó la investigación de los rastros ilegales, cuyo producto ingresa a los mercados sin ninguna regulación.

Piden vigilancia

Por parte de los empresarios ganaderos y del mismo rastro, han sido reiterativos en la petición de vigilar la legalidad y que las autoridades realicen los operativos permanentes para impedir el ingreso de productos cárnicos contaminados y/o de dudosa procedencia a los centros de abasto.

Esto luego de que al consumirlo representa un riesgo a la salud, situación que hasta el día de hoy los esfuerzos han sido insuficientes.

Reglamento

Indicó que el reglamento de salud estipula que todos los productos cárnicos que se comercializan en los mercados deben ser sacrificados en el rastro de Tapachula, ya que el procedimiento tiene que ser verificado por médicos especialistas, a fin de garantizar la calidad de estos.

Puntualizó que en el rastro se realiza una revisión física al animal en pie y, una vez sacrificado, la inspección se especifica en la cabeza y en las vísceras, cuya vigilancia es llevada a cabo por médicos certificados del mismo inmueble del municipio y de la Secretaría del Campo y, en caso de detectar alguna enfermedad, es decomisado el producto e incinerado.

Mencionó que muchos de los introductores prefieren sacrificar en rastros clandestinos porque ahí pueden aprovechar la carne pese a que el ganado vaya mal de salud, con ello aseguran ganancias incluso sobre los riesgos que generan a la población.