Un total de unos 30 mil millones de pesos se han distribuido en estados como Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Oaxaca, dinero que ha servido para fortalecer a los sectores productivos, puntualizó el vicepresidente regional sureste de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México (Sofom), Óscar Cruz Torres.
Explicó que la representación de la asociación se extiende a unas 230 financieras en todo el país, 20 de ellas se ubican en el sureste, pero se ha tenido un crecimiento importante y representa un 10 % de la cartera que se tiene en el territorio nacional.
Enumeró que son 12 productos que ofrecen a la sociedad, entre los que destacan las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), créditos de nómina o agropecuarios, además de microcréditos, tarjetas de créditos y hasta financiamientos automotrices.
Cruz Torres detalló que buscan —con los diferentes conceptos que tienen— beneficiar a las personas que no pueden acceder a recursos a través de la banca tradicional, y mediante los programas pueden apoyar a quienes buscan fortalecer la economía de los estados.
Explicó que los fondos internacionales que han llegado a las financieras, han permitido dar financiamientos a las personas en las diversas partes del país. “Somos un modelo de negocio de impacto social que apoyamos a las mujeres en zonas rurales, en fortalecer la economía, que sigan creciendo la gente”, complementó.
Además de facilitar los créditos, Cruz Torres detalló que otra línea de trabajo está centrada en productos como educación financiera, programas sociales y acciones en materia de salud que también son de beneficio para la población.
Consolidar comercios
En general, lo que se ofrece puede apoyar a cualquier persona que tiene un negocio y que busca profesionalizarse o formalizarse; la ventaja es que mediante los puntos de ventas o accesos pueden llegar a las localidades donde los bancos no entran.
Comentó que antes de entregar un recurso se realiza un estudio socioeconómico de las necesidades sobre el material, el dinero o la forma en que lo invertirán los establecimientos; lo ideal es que sea para una actividad productiva, pues ahora se aprovechan las herramientas tecnológicas para obtener un financiamiento.












