Con la esperanza de que el nuevo Gobierno de Estados Unidos implemente leyes migratorias más flexibles, el cruce de migrantes podría incrementar en la frontera sur, la cual tiene hasta 700 puntos de paso irregular y que se encuentran en el corredor que une a los países de Centroamérica y México, situación que obliga a las autoridades a reconsiderar sus políticas públicas, dijo Fernando Castro Molina, consultor migratorio en Guatemala.
Aunque salió una nueva caravana de San Pedro Sula (Honduras), opinó que es posible que tenga una contención por parte de los oficiales, sin embargo, mencionó que en días anteriores han cruzado los migrantes y “todas las noches pasan miles de personas en lo que son los 740 puntos ciegos”.
Aunque se tiene confianza en que haya cambios en las leyes migratorias en Estados Unidos, Castro Molina estima que dicho proceso podría demorar, cuando menos, seis meses ante los trámites que se deben hacer en reformas, órdenes ejecutivas o modificaciones en las cámaras de representantes.
Iniciativa
Debido a que los migrantes forman parte de un sector vulnerable, propuso a las autoridades de Guatemala que soliciten a los gobiernos de México, de Andrés Manuel López Obrador, y de Estados Unidos, de Joe Biden, que consideren a este grupo dentro del proceso de vacunación que se está llevando contra el Covid-19.
El argumento, explicó, es el “derecho a la salud, que es universal y por razones humanitarias también cabría la posibilidad de ser considerados para que se pudieran hacer las aplicaciones”.
Castro Molina detalló que también ha tenido comunicación con las autoridades de El Salvador, Honduras y Nicaragua para hacer una solicitud en bloque.
La petición la ha presentado por escrito a las instancias oficiales, ahora está a la espera de una pronta respuesta en este tema que se ha vuelto importante para todo el mundo.
Vigilancia
Enfatizó que en los cruces legales es fundamental que a los migrantes no sólo se les aplique una revisión médica de rutina, también es necesario que se haga un hisopado para detectar quiénes son las personas que sí vienen enfermas, aunque esta acción podría incrementar el costo en el tema de salud.
“Es una obligación moral de un gobernante poder brindarle la asistencia no sólo a sus conciudadanos, sino también a las personas que se encuentran en sus territorios como migrantes”, añadió.
El consultor migratorio puntualizó que debido a que la movilidad de personas sigue activa, es fundamental que las acciones de las autoridades sanitarias se intensifiquen en lo que son los cruces no oficiales, como el de Comitán de Domínguez que conecta a San Cristóbal de Las Casas y también a Palenque, ya que en esos tramos se mueven algunos migrantes; la zona no es considerada como un corredor migratorio, como sí lo es toda la ruta que llega al municipio de Suchiate.
Recordó que el año pasado un promedio de 27 mil 800 personas de Guatemala fueron aseguradas por autoridades migratorias; se le suman otras 25 mil más de Estados Unidos, sin embargo, Castro Molina consideró que el flujo aumentará al tomar en cuenta que vendrá una flexibilidad en las restricciones por parte del gobierno demócrata y tiene que ser tomado en cuenta por parte de instituciones de México y Centroamérica.












