Más de la mitad de los usuarios del sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Tapachula (Coapatap) no pagan el servicio, a lo que se suman grandes empresarios y personajes políticos morosos que en algunos casos mantienen adeudos por varios años.
Esta morosidad de usuarios ha generado problemas en la operatividad del propio organismo, afectado con ello la correcta distribución del vital líquido.
En las últimas semanas se han dado manifestaciones de inconformidad por parte de usuarios que no reciben el vital líquido en su domicilio y otros que se quejan porque en gobiernos anteriores por acuerdos políticos cobraban cuotas mínimas o les permitían uso del agua sin pagar, esto según el titular del organismo, César García.
Ante estas quejas y denuncias de usuarios, el funcionario informó que se iniciarán mecanismos legales para “apretar el cinturón” y hacer que unos 80 mil usuarios que no pagan y gozan del servicio liquiden sus deudas o de lo contrario podrían ser embargados.
Las notificaciones se empezaron a realizar, y de acuerdo a las estadísticas en la ciudad, hay más de 150 mil viviendas, pero de estas sólo unos 70 mil usuarios tienen relación responsable con Coapatap, de ahí que se estime que más de 80 mil no están registrados, no pagan, pero seguramente de manera clandestina reciben el beneficio del agua.
César García dijo que se buscará a todos para que paguen, lo cual es un proceso laborioso y cuesta trabajo a veces porque hasta cierto punto genera problemas de operatividad.
“El recurso está quedando corto, no nos alcanza para los químicos de la planta, ni para pagar la luz de los pozos rehabilitados; hace falta el recurso para ser más operativos”, reiteró.
Citó el ejemplo de una persona que debe 192 meses, es decir más de 10 años; ya se le notificó para que pague y si no lo hace, el siguiente paso será entregar la notificación de embargo.
Comentó también que en el centro de Tapachula existen algunas “personalidades” que no pagan y se les ha quitado el suministro, aunque se vuelven a conectar; lo mismo pasa con un par de antros a los que se les ha cortado el agua y un par de horas después ellos vuelven a conectarse.
Además se les taponea el drenaje, tal y como lo marca la ley de aguas del estado, pero lo destapan, por ello como último procedimiento será clausurar.












