Ana Laura Mondragón * CP. Tras la desaparición del Instituto Chiapas Solidario, ex trabajadores de esta institución dieron a conocer una serie de supuestas irregularidades en el área de Recursos Humanos.
Indicaron que presuntamente se utilizaba al personal de limpieza para cobrar en la nómina, pero sólo se le daba el diez por ciento del total del sueldo. El resto, denunciaron, se lo quedaban funcionarios de primer nivel.
Los ex empleados lamentaron que este proyecto de gran trascendencia desapareciera, a pesar de ser considerado como eje central de la actual administración.
Resaltaron que, sin embargo, el proyecto no fue el que se frustró, sino fue responsabilidad de los que se encontraban ubicados como funcionarios.
A decir de los denunciantes que pidieron omitir sus nombres, la encargada de la Unidad de Recursos Humanos, de nombre Diana Paola Vázquez Bermúdez, se ha atrevido a señalar que nunca creyó en el proyecto, ya que nunca ha vivido en Chiapas, por lo menos desde 2004 al 2008, pues en esa época estudió en Irapuato, por lo tanto dijo en innumerables veces a empleados que no sabe de las necesidades de la ciudadanía chiapaneca.
En entrevista, los afectados comentaron que esta persona fue aparentemente una de las colaboradoras en el hundimiento de Chiapas Solidario, pues contrató a muchos supuestos aviadores que sólo engordaban la nómina, ya que se trataba de una estrategia para llenarse los bolsillos junto con el contador de la Unidad Administrativa, Wiliams de los Santos.
Revelaron que a toda persona que le daba una plaza se le exigía quincenalmente una cuota, además de que favoreció a sus amigos con espacios de Delegados Municipales.
Finalmente, señalaron que lo más indignante es lo que ocurrió en octubre del año pasado, cuando le dieron de alta en la nómina con plaza de Jefe de Sector (A) a Misael Pérez, un encargado de limpieza con una plaza de 9 mil 500 mensuales, los que no cobró por tres meses y su cheque le llegó de 30 mil pesos.











