Mujeres originarias de Venezuela encabezan el reporte de personas con situación irregular durante el 2022, de acuerdo a la Unidad de Política Migratoria; le siguen Guatemala, Honduras y Cuba.
Se trata de 27 mil 119 mujeres de Venezuela, 18 mil 52 de Guatemala, 17 mil 442 de Honduras, 16 mil 725 de Cuba, 13 mil 818 de Nicaragua, 11 mil 379 de Colombia, nueve mil 394 de El Salvador, ocho mil 553 de Ecuador y tres mil 432 de Perú. Entre otros países, el registro refleja a 14 de Ucrania.
La cifra total de mujeres con situación irregular en México es de 136 mil 80: un total de 59 mil 28 fueron de América Central, mientras 52 mil 689 de América del Sur; y 19 mil 982 de las Islas del Caribe.
El Correo Fronterizo, a través de los trabajos realizados por Teresa Cueva y Guillermo Meneses, señalan que representan un caso diferenciado, con riesgos latentes y particulares por su condición de mujer.
Experiencias durante la travesía, la edad, las familias separadas, las condiciones del lugar de partida, el imaginario que se construye sobre el destino, el choque cultural, el conocimiento, las redes sociales y de apoyo, las instituciones, las organizaciones civiles, la autoridad, entre otros muchos elementos, son parte de la experiencia migratoria de las mujeres; una larga historia de desplazamientos, pero que era representada solo de manera parcial y, en ocasiones, como acompañante.
Organizaciones como el Instituto para las Mujeres en la Migración, los Colegios de la Frontera Norte y Sur se han unido en los estudios de este sector, pues en el trayecto también están expuestas a diferentes tipos de violencia que vulneran aún más su condición.
El secuestro de mujeres migrantes durante su trayecto es otro de los riesgos que pone en evidencia la violencia. Las redes de trata de personas con falsas promesas de empleo engañan a mujeres que inician la travesía hacia un destino, pero en el trayecto son privadas de la libertad y obligadas a realizar trabajos forzados o a prostituirse.












