En México, 350 personas son reclutadas por el crimen organizado a la semana, mientras que, en San Cristóbal, con datos de 2025, hay entre dos mil y dos mil 500 niños en riesgo de ser reclutados por el crimen, expuso la asociación Melel Xojobal en el marco del Tercer Foro Nacional de la Bicicleta.
La asociación, con 30 años de experiencia, trabaja con infancias cuyas familias, por lo general, son desplazadas de las comunidades cercanas a esta ciudad colonial.
Señalaron que la imagen de ver a niñas y niños vendiendo en el centro histórico puede ser “chocante” para los visitantes.
Contexto histórico
Recalcaron la importancia de entender el contexto histórico, asumiendo que las infancias también traen conocimientos desde sus pueblos, en donde trabajan haciendo artesanías o con la milpa, una actividad que, sin ser totalmente ideal, puede ser una protección ante el reclutamiento.
La asociación expuso que ante esta actividad donde toda la familia participa vendiendo, es necesaria una infraestructura digna y abierta, como lo puede ser el acceso a baños. “Porque hay quienes tienen cuatro niños y no hacen pipí una vez al día, por ello gastan más de cinco y 10 pesos”, mencionaron.
La iniciativa de la asociación lleva el nombre de “Kilómetro por la niñez”, la cual se encuentra en fase inicial e invita tanto a instituciones públicas como privadas que tengan propuestas para proteger a la infancia en el primer cuadro de la ciudad.
Iniciativa
En ese sentido, y en lo que sería el primer kilómetro, desde el andador de Santo Domingo y hasta llegar al Centro Cultural El Carmen, han logrado trabajar con el recinto Carlos Jurado, buscando la forma de hacer cápsulas hechas por las infancias y que se amplifiquen en el territorio de la Catedral.
Sobre la relación que mantienen con el municipio de San Cristóbal, los representantes indicaron que varía por los planes municipales.
En ocasiones, dijeron, agencias internacionales buscan erradicar el trabajo infantil y los municipios atienden sin preocuparse por la complejidad de la situación y verificar a dónde van a ir o qué van a hacer las infancias y las familias.
Aceptaron que ha habido obstaculización por parte del municipio al momento de hacer eventos, pues, de un momento a otro, dejaron de dar los permisos. “Y ha tocado imponernos”, señalaron. Esto cuidando el interés de las infancias al mismo tiempo que defendiendo el derecho a expresar sus necesidades en días como el 8M.
Banquetas más grandes
En la misma charla, titulada “Niñez y juventudes por el derecho a la movilidad”, estuvo presente Lucio, un ciclista que ha recorrido el país donando bicicletas a comunidades donde estudiantes se hacían una hora para llegar a sus escuelas. “Ahora se hacen media hora”, dijo Lucio.
Sobre su visita a San Cristóbal, consideró que los señalamientos son buenos, sin embargo, sí cree que son necesarias banquetas más amplias.












