La impunidad, el silencio, la estigmatización, la revictimización y la vergüenza que sufren las mujeres son el parteaguas de las movilizaciones que se llevan a cabo en fechas como el Día Internacional de la eliminación contra violencia hacia la mujer, no solo en Chiapas, en toda Latinoamérica.
Para Jennifer Farrera Peña, divulgadora feminista e integrante de Brujas, colectivas feministas universitarias, es una fecha relevante que busca hacer visibles las violencias contra la mujer e impulsar medidas para luchar contra la misma.
Hasta antes de 2021, las marchas de mujeres en Chiapas no tenían la participación activa del llamado ‘bloque negro’, que se enfoca en las acciones que se realizan en monumentos y edificios públicos, mismas que las propias autoridades califican como “vandalismo”.
La explicación
Para los movimientos feministas se trata de iconoclasia, que se refiere a las intervenciones que se hacen en monumentos, esculturas, arte o cualquier ícono que represente a las figuras de autoridad por motivos ideológicos.
Farrera Peña agregó que luego del feminicidio de la doctora Mariana Sánchez Dávalos en Ocosingo, en febrero de 2021, comenzaron a documentar la presencia del bloque negro en las manifestaciones de mujeres.
“Es necesario expresar de diferentes formas para que el Estado y las instituciones escuchen lo que se dice desde digna rabia. Lo que hace la ‘bloca’ negra es una forma de protesta, es válida ante los gobiernos que ponen en tela de juicio los testimonios de mujeres y niñas víctimas de violencia”, indicaron .
Siete tipos de violencia
ONU Mujeres reconoce siete tipos de violencia que se cometen contra las mujeres y niñas: violencia contra mujeres y niñas en el ámbito privado, feminicidio, violencia sexual, trata de personas, mutilación genital femenina, matrimonio infantil y violencia en línea o digital.
De acuerdo a datos oficiales, en México a la fecha se han declarado 25 Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en 22 entidades del país que incluyen 643 municipios. En Chiapas se declaró el 18 de noviembre de 2016.
Aun cuando existen esfuerzos por eliminar la violencia, sigue siendo una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras.
Violencia estructural
A propósito del 25N, Miriam González, colaboradora del Instituto para las Mujeres en la Migración, consideró que la violencia estructural atraviesa la vida de todas las mujeres sin importar el país, la nacionalidad o el estatus migratorio.
La violencia institucional es la que menos se expone y elimina los derechos de las mujeres para acceder a una vida libre violencia.
“Más que saber cuántas mujeres son víctimas de violencia sexual en el país, debemos cuestionar qué estamos haciendo o qué están haciendo los gobiernos en los diferentes niveles para poder contrarrestar la situación y no ocurra”, dijo.
En términos jurídicos nacionales e internacionales hay un cuerpo robusto de legislación que tendría que ser la base para las acciones que el gobierno tendría que implementar para eliminar las violencias.
Tanto en Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal, Comitán y Tapachula, las organizaciones de mujeres realizaron marchas el 25 de noviembre. Lo mismo sucedió en muchas ciudades del país.












