Más rezagos que avances

"Carlos Herrera * CP. El obispo de la diócesis de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel, dijo que ""sólo un ciego no ve también los graves atrasos y rezagos que persisten, y con los cuales Dios no está de acuerdo. Duele hasta el alma ver a ninos y mujeres con los pies descalzos y enlodados. Nos entristece que, a pesar de haber escuelas y clínicas, fallan los maestros y no hay medicinas, aunque sobran anticonceptivos"".

En su reflexión dominical que envía a los periodistas, el obispo reconoce que ha habido avances en Chiapas, pero ""se siente uno inútil, cuando muchos pobres mueren por enfermedades relativamente sencillas, sólo por no tener un poco de dinero para acudir al médico y comprar las medicinas"".

""Nos enoja que, cuando estamos en muchas comunidades rurales, a pesar de que haya tendido eléctrico, se va la luz a cada rato, o está muy débil, y las tarifas siguen subiendo. Nos irrita que los partidos políticos sigan reduciendo su trabajo a triunfar en las elecciones y obtener un puesto, comprando el voto de los pobres y prometiendo lo que no pueden cumplir"", expresa el religioso.



Sin soluciones concretas

Afirma que no se han hallado soluciones concretas al grave problema del campo, que cada día genera más migrantes, expuestos a vejaciones, explotación y muerte, y le ""invade la angustia cuando persisten las divisiones de pobres contra pobres, indígenas contra indígenas, por cuestiones políticas, culturales, agrarias e incluso religiosas, y no encontramos formas más eficaces"" para la reconciliación.

Arizmendi indica que a nivel más explícitamente religioso, ""porque todo lo anterior no es ajeno a la religión, nos avergüenza que, a pesar de haber muchos bautismos y prácticas piadosas, la fe no siempre se manifiesta en la vida diaria. A reganadientes, padres y padrinos asisten a las pláticas presacramentales, pero no se ve que hagan un esfuerzo serio por cambiar sus costumbres paganas"".



Pocos avances

Sin embargo, agrega, ""es innegable que, tanto en el país como en nuestro estado, ha habido avances, en lo social, económico, político, cultural y religioso. Decir que todo está mal, o peor que antes, es tener nublados los ojos y no ver, cerrado el corazón y no apreciar, reducida la mente y no comprender"".

""Sólo quienes van cargando el lastre de haber crecido sin una buena relación con su padre, son los que serán siempre incapaces de reconocer lo bueno que hacen las autoridades y las instituciones, y sólo destilan descalificaciones y desconfianzas"", senala el religioso en su reflexión dominical.

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