Mataderos clandestinos

"Carlos Burguete * CP. La mayoría de la carne que se consume en el municipio de Tuxtla Gutiérrez, proviene de los más de 500 mataderos clandestinos que existen en promedio en la ciudad capital, lo que representa un serio problema de salud pública, toda vez que en estos lugares, no cuentan con todas las condiciones sanitarias que marca la ley para el manejo y distribución de los productos cárnicos que se comercializan en diversos establecimientos.

Para el médico veterinario, Andrés Mendoza, uno de los graves problemas que conlleva la presencia de rastros clandestinos es la ciudad, es que no existe un control de sanidad eficaz que permita detectar a los animales enfermos, así como las medidas de higiene que se deben tomar, una vez que son sacrificados y trasladados a los mercados públicos.

Asimismo, dijo que en los mataderos clandestinos, el sacrificio de las reces y cerdos se da de manera cruel, lo que ocasiona la segregación de sustancias tóxicas perjudiciales para el ser humano.

""No solo estamos hablando del manejo de la carne en estos rastros clandestinos, sino la manera en que son sacrificados, la mayoría son expuestos a un nivel de stress muy alto, muchos tiene una muerte muy lenta debido a que son degollados, y la sustancia que desprenden queda dispersa en la carne y es la que nos venden en los mercados y la que llevamos a la casa para ser consumida"", acotó el experto.

Expuso que la contaminación por el mal manejo en estos rastros clandestinos puede ocasionar la aparición de enfermedades como la salmonelosis y transmitir la bacteria E-Koli a quienes consumen este tipo de carne.

""Muchos de estas rastros están en patios de casas particulares, eso lo sabemos todos incluyendo la autoridad misma, la carne es dejada en el piso, la gente que labora no utiliza cubrebocas o botas especiales y esto es muy grave para la salud de quienes consumimos carne en Tuxtla"", puntualizó el médico veterinario.

Senaló que en el caso de la carne de res, es común la utilización de sustancias como el clembuterol y los anabólicos, para la engorda de estos animales.

Dijo que en el caso del el clembuterol, elimina la grasa del ganado y aumenta la masa muscular, en tanto los anabólicos permiten ganar peso, sin embargo que el emplear estas sustancias provoca serios problemas de salud en las personas.

Se estima que en Tuxtla Gutiérrez, se consume un promedio de 200 reses al día, de las cuales más de la mitad procede de rastros clandestinos.

Sostuvo que mientras en Tuxtla Gutiérrez, no haya rastros Tipo Inspección Federal (TIF), los mataderos clandestinos, serán los únicos lugares donde provenga la mayor parte de los productos cárnicos que se comercializa en esta ciudad.

Por su parte, el secretario de Salud de Tuxtla Gutiérrez, José Alfredo Estrada Suárez, senaló que ante la falta de un rastro municipal, las autoridades se ven obligadas a tolerar los mataderos clandestinos que existen en la ciudad.

Sin embargo, dijo que esta situación cambiará en breve, pues actualmente se construye el Rastro Porcino Municipal, que permitirá combatir la venta y matanza clandestina de cerdos.

""Se toleran hasta el momento porque no tenemos un lugar para ofrecerles, pero con la llegada del rastro, esto dará un giro total, porque entonces podremos regular y exigir, además de proporcionar una multa a quienes se dediquen al clandestinaje"", indicó en entrevista el funcionario municipal.

En ese sentido, dijo que difícilmente se podrá clausurar en su totalidad los rastros clandestinos que existen en la ciudad, toda vez que representa el único sustento de las familias que se dedican a esta actividad.

Por lo que dijo, que más que clausurarlos, se busca la manera de que cumplan con las medidas sanitarias para evitar la contaminación de la carne.

De acuerdo a las autoridades de Tuxtla Gutiérrez, este rastro contará con una planta de tratamiento de aguas residuales, casetas de control sanitario, sitio de descarga, espacio para animales lisiados, sistema hidráulico y de incineración.

Además se busca que sea un rastro TIF, lo que se garantizará a la población obtener una carne de calidad.

Estrada Suárez, sostuvo que el reto del ayuntamiento capitalino es erradicar la existencia de rastros clandestinos para evitar la proliferación de enfermedades que afecten la salud de la población.

Cabe destacar que al buscar la opinión del director de Protección contra Riesgos Sanitarios de Tuxtla Gutiérrez, Noé Moguel de Coss, sobre el problema de los rastros clandestinos en la ciudad, este servidor público prácticamente huyó al ser cuestionado sobre este tema, lo que deja mucho que desear por parte de este funcionario, toda vez que es el responsable de llevar a cabo las inspecciones a estos lugares.

Mientras no se ponga en funcionamiento el Rastro Municipal y las autoridades del ayuntamiento, a través de la dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios, realicen su trabajo de supervisar y verificar los mataderos clandestinos existentes, la población de esta ciudad continuará consumiendo carne de mala calidad y con las mínimas medidas de higiene.

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