Matar un felino puede costar hasta 12 años de cárcel

Matar un felino puede costar hasta 12 años de cárcel

El director de la Biosfera de la Reserva del Volcán Tacaná, Francisco Javier Jiménez González, mencionó que una persona que mata a un felino puede alcanzar entre cuatro y seis años de prisión y multas de 200 a dos mil días de salarios mínimos, esto después de las imágenes que se difundieron con relación a que un puma fue cazado en los alrededores de Cacahoatán.

No obstante, mencionó que si se logra comprobar que el delito se cometió al interior de una área natural protegida, la pena corporal se puede duplicar y aplicaría algo similar en la sanción económica.

Entrevistado sobre el tema, el biólogo de profesión explicó que en estos momentos se están haciendo las investigaciones para saber si el ejemplar estaba fuera de una zona arbolada o si alguna persona entró a una superficie boscosa y lo mató; en cualquier circunstancia, dijo, hay un daño considerable a la fauna nativa.

Lo que han detectado, mencionó el director de la reserva que depende de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), es que al lugar están llegando foráneos a realizar actividades de cacería, bajo el argumento de que cuentan con permisos para tales fines, sin embargo, para Chiapas desde 1994 se negaron todas las facilidades para que las personas maten animales.

“Y aquí es en donde, tanto las policías como las autoridades correspondientes -que puede ser el Ejército o la Guardia Nacional- pueden decomisar las armas si es que se está realizando la actividad de cacería y también la gente que realiza esto puede ser acreedoras a una sanción”.

En el caso del volcán Tacaná se tiene registros de jaguares, pumas, ocelotes, jaguarundis y tigrillos, todas estas especies están en alguna categoría de riesgo. Lo ocurrido en Cacahoatán fue denunciado ante las diferentes instancias responsables, a fin de evitar que el suceso se repita y más ejemplares sean sacrificados.

Jiménez González puntualizó que no había antecedentes de que un ejemplar tan grande fuera descuartizado en la zona, lo que sí ha pasado es que las personas cazan a los venados cola blanca, además de mamíferos (medianos y pequeños), así como aves y otras especies.

Afortunadamente, explicó, estos eventos ocurren con menor frecuencia debido a que la población que vive al interior de la reserva ha entendido que sirve más un árbol en pie que uno vendido de forma ilegal. En el sitio también se han promovido acciones vinculadas con el ecoturismo, senderismo, producción de café orgánico, miel y flores de ornato, todo ello significa generación de recursos.

Aunque no se confirmaron las dimensiones del puma que fue sacrificado, por las imágenes que circularon en redes sociales, opinó, se trataba de un ejemplar adulto (sin definir si era hembra o macho), pero serán las investigaciones de las autoridades las que determinen las características y las eventuales sanciones.