Después de varios días de trabajo por parte del personal médico para salvar la vida de un bebé que fue abandonado en los baños públicos del mercado de Tonalá, el director del Hospital “Juan C. Corzo”, Carlos Enrique Acosta, confirmó que Mateo -como fue llamado el menor- perdió la vida a consecuencia de múltiples fallas orgánicas en su cuerpo.
Después de que se supo la noticia (el pasado 3 de agosto y que causó asombro en el municipio), se confirmó que se trataba de un bebé prematuro, con 33 semanas de gestación, y con un peso de un kilo con 300 gramos. La dificultad para respirar, a pesar de la lucha que hicieron los especialistas, cobró factura este domingo.
Además, por la forma en la que fue encontrado el menor se determinó que estaba “potencialmente infectado”. El director explicó que el paciente fue atendido en el servicio de pediatría y después el cuerpo fue pasado a la Unidad de Cuidados Intensivos para una mejor revisión.
Por su dificultad para respirar (dado que tenía siete meses de gestación), el bebé tuvo que ser intubado; se le aplicaron diferentes estudios, toda vez que se desconocía por cuánto tiempo estuvo sin recibir ayuda o a qué horas fue el parto.
Al ser un caso atípico en el municipio, desde el inicio de la atención a Mateo se dio vista al Ministerio Público y al DIF municipal para que, con base en sus facultades, se realizaran otras tareas. En lo que corresponde a la atención médica, se hizo todo lo que estaba al alcance de los especialistas, pero no pudieron con todos los problemas que presentó el bebé.
“Desafortunadamente, tenía muchos factores. Lo prematuro, una fuerte infección, no sabemos si tuvo control prenatal y, claramente, el bebé traía un defecto en su labio”, agregó.
Acosta refirió que Mateo presentaba un problema de labio y paladar hendido, lo que refleja un mal control durante el embarazo. Con ocho meses al frente del hospital, comentó que no se había presentado una situación similar.
El director relató que un pediatra, junto a los compañeros del servicio de urgencias, atendieron a Mateo, le dieron tratamientos médicos (antibióticos) y su alimentación a través de la vena, desafortunadamente, a lo largo de 12 días no presentó ninguna mejoría.
“Siempre nos dedicamos a nuestros pacientes, pero en esta ocasión como que tomamos cariño, fue un caso especial de tener un bebé abandonado, hubo un poco más de corazón; créame que le pasábamos visita todos los médicos, ya le habían puesto nombre”, describió el director. Una vez que perdió la vida este domingo, se notificó el deceso al Ministerio Público y al DIF municipal, esta última instancia se encargó de llevar el cuerpo al panteón.












