Mayo, mes para valorar el don de la maternidad

Mayo, mes para valorar el don de la maternidad

“No se trata sólo de festejar un día, este es un mes para valorar el don de la maternidad”, señaló el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, en el marco de la conmemoración del Día de las Madres.

Refirió que es un tiempo de gratitud: “El próximo 10 de mayo estaremos celebrando el Día de las Madres. Podemos decir con propiedad que mayo es el mes de las mamás. No se trata sólo de festejar un día. Este es un mes para valorar el don de la maternidad, entendido no sólo desde el grandioso hecho de dar la vida a un nuevo ser sino también la capacidad de desgastar la propia vida a favor de los hijos, en entrega y cuidado”.

Todos debemos la vida a una madre, y casi siempre se le debe a ella mucho de la propia existencia sucesiva, de la formación humana y espiritual.

Además, Martínez Castilla envió un mensaje en el que dijo a las madres que no están solas. Dijo que Dios, de quien son reflejo, las acompaña tiernamente y quiere darles fortaleza interna para salir adelante, para caminar en dignidad y con esperanza cierta.

“Pienso en las madres que viven situaciones complicadas: las mamás solteras que deben enfrentar solas los diferentes retos que la vida les plantea para sacar adelante a sus hijos”, enfatizó.

Y agregó: “Las madres que sufren la enfermedad de sus hijos y los acompañan paciente y valientemente en la búsqueda de la salud; las madres que tienen a un hijo en la cárcel y luchan por ayudarles a minimizar la carga de esos procesos; aquellas que tienen a hijos sumidos en los vicios; o las madres que, en este contexto de pandemia, han perdido a algún hijo y no encuentran consuelo; las madres que se han quedado solas, debido a la ingratitud de los hijos; las madres en situación de pobreza; las madres violentadas en sus propios hogares; las madres migrantes que sueñan con un futuro mejor y una vida más digna para sus hijos.

“Yo las encomiendo a la protección de María, nuestra madre celestial, y dirijo mi pensamiento, especialmente, a las madres que han pasado a la otra vida y nos acompañan desde el cielo. Nuestra gratitud y reconocimiento a todas las mujeres que con su ‘sí’ a la vida y con su amor responsable y generoso nos han dado y cuidado el gran don de la vida. Nuestra gratitud y oración por su ser de madre. Que la Virgen Maria alcance muchas bendiciones de parte del Señor”.