Meade Kuribreña afina estrategia para el debate

De acuerdo con sus colaboradores, Meade se ha documentado sobre los negativos de sus rivales. Agencias
De acuerdo con sus colaboradores, Meade se ha documentado sobre los negativos de sus rivales. Agencias

El candidato de la coalición Todos por México, José Antonio Meade, llegará al primero de los tres debates presidenciales bien estudiado; con la encomienda de sensibilizar, pero también de salir de la idea de que avanza en segundo o tercer lugar e ir por el primero.

De acuerdo con sus colaboradores, el aspirante del PRI-PVEM-NA se ha documentado sobre los negativos de sus rivales, como las acusaciones contra Ricardo Anaya por su patrimonio y los señalamientos contra Andrés Manuel López Obrador por su forma de vida durante más de 15 años.

La semana previa al debate fue que se empezó a diseñar la estrategia, estudiarla y prepararse. “Yo creo que puede ser una oportunidad para contrastarnos”, afirma Meade, Su fortaleza: presentarse con la bandera de una trayectoria personal y en el servicio público limpia, sin señalamientos por actos de corrupción, con su 7de7 por delante.

Busca priorizar los consensos

José Antonio Meade Kuribreña es un hombre de consensos: escucha, opina y decide. Al menos así lo describen quienes se mantienen en su círculo.

Su carrera como funcionario público ha sido trabajada por él mismo, a pesar de que en su entorno familiar estuvo envuelto en la política, principalmente por su padre, Dionisio Meade.

José Antonio Meade rehuye a responder por qué no se afilia al PRI. Creció entre ellos, por la militancia de su padre; sin embargo, “Pepe Toño”, como le dicen sus muy cercanos, ha decidido no sumarse al padrón priísta.

Es descendiente de irlandeses. Su tatarabuelo, Joaquín Meade, fue originario de Dublín. Su abuelo materno, José Kuri Breña, fue escultor en bronce y subdirector jurídico de Bancomer.

El presidenciable nació el 27 de febrero de 1969 en la Ciudad de México; es el más grande de tres hermanos. Es católico y por lo regular asiste a misa los domingos, en una iglesia en la que, por cierto, hay un homenaje al batallón irlandés de San Patricio.

Su crecimiento se dio en el barrio de Chimalistac, en la delegación Álvaro Obregón, al sur de la Ciudad de México, y en donde actualmente vive con su esposa, Juana Cuevas, y sus tres hijos.