"César Trujillo * CP. Las medicinas sin patente proliferan en la ciudad. Los esfuerzos para regular la automedicación han dado resultados positivos. Sin embargo, la cultura (o la falta de ésta) hace que muchos aún confíen en la verborragia de algunos charlatanes.
Dejarse llevar por recomendaciones podría ser lamentable. Los productos milagro, más allá de combatir las enfermedades, podrían causar daños severos a la salud del ser humano.
Al no conocer las sustancias que en realidad contienen este tipo de medicamentos, se corre el riesgo de sufrir algún efecto secundario, explicó la doctora Rocío Guadalupe Antonio Moguel, encargada de dar orientación médica gratuita a la población.
Los órganos que componen el cuerpo se ponen en peligro. Uno de ellos es el órgano más grande: El hígado. Éste está ubicado en la parte superior derecha de la cavidad abdominal y funciona como un excelente filtro dentro del sistema sanguíneo.
En tanto que el riñón filtra los materiales humanos excedentes solubles en agua, el hígado limpia los excedentes complejos como las medicinas y las hormonas, señaló la experta.
Empero, el hígado no funciona solamente como filtro para el alimento y excedentes del metabolismo, sino que también cumple como apoyo logístico al sistema de defensa y produce globulinas -substancias inmunes- y enzimas que funcionan como grupos reparadores de las venas.
Es ahí donde productos que prometen incremento en la potencia sexual, curación para la diabetes, problemas de próstata, artritis, hemorroides, ETS, o bien, reducción de peso en las personas con problemas de obesidad, representan un problema latente a la salud pública, como ha expuesto el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en varios de sus comunicados.
Los comerciantes de estos productos prometen curaciones desquiciadas, incluso aseguran que pueden conseguir medicamentos que sanan el Síndrome de Guillain Barré (el cual atacó a este reportero hace dos años).
Lo curioso es que los estudios científicos y médicos solamente reconocen que la recuperación de esta enfermedad es a través de la aplicación de Inmunoglobulina o plasmaféresis y terapias (ejercicios y estimulaciones).
En el recorrido se constató que las personas que venden este tipo de medicamentos se autonombran médicos. Hacen uso de un léxico depurado y mencionan nombres científicos y de enfermedades.
Con ello, estos personajes crean un entorno de 'confianza' para con la gente. La empatía es tal que la labia de éstos convence la ingenuidad o la necesidad de quienes buscan curar algún mal.
""Yo curé a la esposa de mi hermano. Ella había sufrido de Guilláin Barré. Le di Forte, son estas cápsulas que me conocí en un viaje que hice a la India. Esas actúan como reestructurantes del sistema nervioso. Se toman junto con la glucosamina. Con esto ayudamos a regenerar los axones y a recuperar en un mes lo que la medicina de patente no hace en su enfermedad"", asegura uno de ellos.
-Si tomo esas pastillas ¿me curo?
-Claro joven. Es más le voy a echar la mano. Compre dos cajas y le regalo la tercera. Con tan sólo 650 pesitos de inversión usted se verá bien. Claro, después de que usted tome este tratamiento tenemos que desintoxicarlo y darle este jarabito de vital, con eso estará curado.
-¿Cuánto debo invertir aparte de lo que me está vendiendo?
-Pues como 500 más. Pero imagine, mil 150 pesos en todo por dejar de usar el bastón, es una ganga.
Las promesas y la ingenuidad hacen que muchos compren. Las cajas del medicamento no están patentadas. No dicen qué sustancias contiene cada una de las cápsulas. No exponen qué riesgos secundarios representan para la salud. Sólo una leyenda: ""el consumo de este medicamento es propiedad de quien lo consume"".
Desgraciadamente la fe de algunos o la suerte hacen que uno de esos medicamentos ayude -por causas no explicables- a alguno, eso basta para generar propaganda de boca en boca y fomenta el consumo de este tipo de ""medicamentos"".
""Por ejemplo, si quiere bajar de peso. Le doy este ungüento y estas cápsulas. Antes de dormir debe tomarlas. El sueño estimula el proceso y en una semana baja de peso"", afirma otro de los charlatanes.
Más de uno es estafado. Empero, el dinero va y viene, los problemas que esas sustancias pueden provocar a la salud son, en ocasiones, irreversibles.
No se deje engañar. Si tiene molestias no se automedique, visite a un especialista; más vale invertir unos pesos en la salud que lamentarse por daños irreversibles a la misma en el consumo de medicamentos milagro.
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