A pesar de que en otras entidades del país han comenzado a levantarse algunas restricciones por la disminución de la incidencia de casos positivos y defunciones a consecuencia de la pandemia de covid-19, el titular del Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Enrique Leobardo Ureña Bogarín, informó que para Chiapas no han recibido una indicación de que las medidas sanitarias se relajen o se hagan cambios en los espacios públicos.
Aun y cuando en la entidad se han aplicado cuatro millones de vacunas y al ser cuestionado sobre si con esto se acerca el fin del uso del cubrebocas, comentó que esa decisión le corresponde a los líderes de la Secretaría de Salud (SSa), por lo que en el instituto serán disciplinados de lo que se decida.
En su opinión, esta medida preventiva no sólo ha frenado el avance de la covid-19, sino también ha provocado otro efecto que ha sido positivo: disminuir las infecciones por vías respiratorias.
El uso del gel antibacterial en las manos, agregó, también ha generado un beneficio en bajar los problemas relacionados con la diarrea.
“Estamos muy contentas las instituciones de salud con el uso del cubrebocas, aunque entendemos que puede haber algún tipo de argumento para quitarlo por su accesibilidad o el gasto que puede implicar; seremos muy respetuosos de la decisión que tome la autoridad”, complementó.
Lo que han recibido de información como instituto, explicó, es que en los ámbitos hospitalarios, que es donde puede existir más densidad de transmisión, está la sugerencia de mantener el cubrebocas; pero insistió en que pondrán en marcha cualquier cambio que venga desde la Federación.
En la actualidad, refirió Ureña Bogarín, hay una disminución consistente de los casos graves del virus en Chiapas. Incluso se han reportado fechas con cero hospitalizaciones y, eventualmente, tienen algún paciente que requiere una atención más puntual. En lo que respecta a las mutaciones, explicó que la subvariante de ómicron no ha llegado a Chiapas.
En el caso de aquellas personas que son ambulatorias (que se recuperan de la enfermedad en casa), estas se perciben en la entidad, remarcó, debido a que solicitan su incapacidad laboral ante la institución. En general, quienes están vacunados y se llegan a infectar, enfrentan el padecimiento con un resfriado.
En relación a los menores de 15 años, comentó que se están haciendo los trámites (a nivel federal) para la adquisición de algunos cargamentos de vacunas que podrían utilizarse para proteger a este grupo, sin embargo, aún no hay una fecha definida.
“Como saben, es la población que es menos vulnerable, y ya estuvimos vacunando por ahí de 12 años en adelante a quienes tienen comorbilidades, ahora les toca a los demás. Seguramente, muy pronto, la Secretaría de Salud nos estará diciendo cuándo tendremos esa vacuna disponible”, finalizó.












