Locatarios del mercado San Juan denunciaron que desde el pasado 14 de septiembre, las autoridades de Tránsito de Tuxtla Gutiérrez prohibieron aparcar en la acera que se localiza afuera del estacionamiento, lo que ha causado una merma importante en sus ventas.
Este martes por la mañana, cerca de 50 locatarios se reunieron en la salida sur del mercado para denunciar que dichas autoridades les pintaron una raya roja en la banqueta, que era usada para que los clientes se estacionaran sin problema alguno.
Lamentaron que durante los 40 años que tiene de existencia este mercado, localizado en la zona oriente sur de Tuxtla, no se había presentado un problema similar, por lo que representa un duro golpe a la economía para los pequeños comerciantes.
Precisaron desde que se pintó la franja roja, las ventas cayeron hasta en un 80 por ciento pues el estacionamiento no se da abasto para la clientela y las calles aledañas se saturan.
Lamentaron que se han presentado algunas confrontaciones con los agentes de Tránsito y los clientes, a quienes les han quitados sus placas por dejar estacionado su coche mientras realizan sus compras.
Precisaron que con justa razón ha despertado molestia entre los conductores, pues las multas por aparcar en esta zona ascienden a los mil pesos para recuperar sus placas.
Pero esto no es todo, ya que en este lugar fue puesto un sitio de taxis denominado “Radio Taxis Ejecutivo”, lo que es una imposición y presumen que las unidades están vinculadas con funcionarios.
señalaron que para estas dos medidas los locatarios no fueron tomados en cuenta, a pesar de que es un centro de abastos tradicional que pocas veces ha recibido la atención de las autoridades municipales.
Agregaron que al acudir ante las autoridades de Tránsito Municipal, la respuesta que recibieron fue que “son órdenes de arriba”, por lo que se han quedado atados de manos en este tema.
Por este problema generado para todo el mercado San Juan, hacen un llamado al cabildo tuxtleco para reconsiderar esta medida que ha dejado serias afectaciones económicas y abusos a la población que acudía a este tradicional centro de abastos.












