Un promedio de medio millón de personas se sumaron a las actividades convocadas por la Secretaría de Protección Civil, en el marco del Simulacro Estatal 2023 que se llevó a cabo como una medida preventiva para que la población sepa qué hacer cuando se presente una emergencia asociada a los movimientos telúricos en Chiapas.
El titular de esta dependencia en la entidad, Luis Manuel García Moreno, explicó que en este ejercicio, que tuvo una hipótesis de 8.2 de magnitud, participaron más personas y, por vez primera, se contó con alta tecnología.
Se diseñó una aplicación —que es gratuita— para que las personas interesadas se registraran; podrían ingresar quienes se sumarían a la actividades, desde inmuebles más grandes, comercios, escuelas públicas, privadas, hospitales y hasta hogares.
En ese espacio digital se puede encontrar un “Plan familiar de protección civil” que ayuda en caso de alguna emergencia.
El funcionario estatal recordó que los movimientos telúricos no se pueden predecir en ninguna parte del mundo y tampoco se pueden evitar, pero lo que sí se puede hacer es estar preparados para el momento en que se presente algún temblor de consideración, remarcó.
Respecto del simulacro, enfatizó lo siguiente: “Sabemos que hay muchos que participaron y no se registraron en esta aplicación; quizás otros se registraron y no participaron. Cuando ocurra un sismo real así nos va a tocar, unos más preparados que otros”.
Como secretario de Protección Civil, añadió que desea que el 100 % de la población conozca de los protocolos que se deben aplicar en caso de que se presenten sismos.
Una de las fortalezas más importantes que tiene la entidad son los nueve mil 316 comités comunitarios que están distribuidos en diversas colonias, fraccionamientos, ejidos y rancherías.
García Moreno recordó que el terremoto del 7 de septiembre de 2017 en Chiapas fue de mayor energía que el ocurrido en 1985 (con magnitud 8.1) en Ciudad de México; la diferencia —comentó— no solo es una décima, más bien es que la aceleración del suelo es mayor.
En Chiapas se tienen tres placas tectónicas y a diario están en constante actividad; es decir, la población no percibe la mayoría de los sismos de baja intensidad, pero sí son detectados por los aparatos de alta tecnología.












