Ever Alejandro Gómez Juárez, estudiante de séptimo semestre de ingeniería en sistemas computacionales del Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez, reveló que el proyecto “Touch Quality”, el cual desarrolla de manera colectiva junto a otros compañeros, promete cambiar la forma en que medimos la calidad del agua mediante monitoreo inteligente basado en tecnología IoT.
El dispositivo mide parámetros fundamentales como temperatura, oxidación y oxígeno disuelto, indicadores clave para saber si el agua es apta para el consumo humano.
El estudiante, dijo, que la principal ventaja frente a los métodos convencionales es que mientras los análisis tradicionales pueden tardar de 48 horas o hasta una semana en entregar resultados, “Touch Quality” los ofrece en menos de tres segundos.
Funcionamiento
Gómez Juárez explicó que el sistema funciona con internet satelital y un panel solar, lo que permite operar en cualquier entorno, ya sea una selva, una represa o una zona remota.
La idea surgió al identificar que los sistemas actuales son costosos y lentos, además de que el acceso al agua limpia es una necesidad cotidiana.
También participan tres carreras: ingeniería en sistemas, ingeniería en gestión empresarial e ingeniería en bioquímica.
Ya realizaron pruebas en laboratorio y en las lagunas de Montebello, con resultados positivos que han validado frente a métodos convencionales. También tienen planeado probar el sistema en el río Sabinal y en la represa de Berriozábal.
Reconocimiento
El equipo ha ganado varios concursos y actualmente gestiona el registro de la marca Touch Quality ante el IMPI.
Los documentos se entregaron hace unos días, y esperan obtener el título oficial que certifique la confiabilidad del sistema.
Por ahora, el equipo sigue afinando detalles y ampliando sus pruebas de campo, convencidos de que este proyecto revele con eficacia y rapidez si el agua que se bebe es realmente segura.












