En 1954 en el municipio de Ocozocoautla, Chiapas, mientras se comenzaban los trabajos de construcción de una fuente que modernizaría el suministro de agua potable entubada al poblado, la cual sustituiría a La Pilona, aquel recipiente que almacenaba agua de vertientes naturales, fue hallada una botella de vidrio fuertemente taponada que dentro contenía unos papeles.
Al acudir las autoridades, entre ellos presidente municipal del lugar en ese entonces, Reinaldo Castellanos, se percataron que dicho documento databa de 1862, año donde se suscita invasión francesa sobre México, para luego dar lugar a la Batalla de Puebla.












