Elena García Aguilera, docente e investigadora de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) Campus Chiapas, recomienda a los empresarios chiapanecos, particularmente a las Mipymes, a interesarse en el marketing de emociones o mercadeo emocional, como una herramienta publicitaria de sus productos o servicios, con la cual se logra vender más y que los consumidores generen un vínculo con la marca.
Indicó que en Chiapas es necesario que las empresas comiencen a voltear por esta opción de mercadeo, para que sus productos sean más competitivos y puedan no sólo satisfacer la necesidad del cliente, sino también, crear la perspectiva en el consumidor, de que el producto es mejor que cualquier otro, simplemente por lo que le hace sentir.
El marketing emocional está orientado a movilizar en las personas sus sentimientos, valores y emociones, teniendo como finalidad la creación de actitudes y acciones favorables hacia un determinado producto.
Este tipo de publicidad llega al consumidor desde hace varios años, cuando las marcas dejaron de ofrecer las características y capacidades de sus productos para enfocar la atención del cliente en los que pueden hacerlo sentir: venden “experiencias”, “recuerdos” y “sueños”.
Este tipo de mercadeo busca por lo tanto el posicionamiento en la mente del cliente o consumidor, al conquistar sus emociones; de esta manera, las empresas van creando expectativas en los individuos a través de la generación de espacios basados en las sensaciones, donde lo que el producto hace sentir al consumidor va más allá de la misma necesidad que satisface.












