Mercadito Las Tuxtlecas, espacio de emprendimiento

Mercadito Las Tuxtlecas, espacio de emprendimiento

A través de acciones solidarias, mujeres emprendedoras integradas en la tienda social (bazar) Mercadito Las Tuxtlecas han logrado empoderar sus proyectos de emprendimiento.

Samanta Shara Campuzano, quien es integrante de Inclusiva Colectiva, inició en el Mercadito Las Tuxtlecas en septiembre del año pasado, el cual considera que es un bazar muy interesante y que ofrece una gran oportunidad para muchas expositoras.

Explicó que el espacio es exclusivo para mujeres que promueven el consumo local y comentó que su negocio de accesorios tiene una buena recepción entre los visitantes.

“Puedes encontrar muchas mujeres trabajando, muchas emprendedoras, además de que puedes encontrar muchos productos de gran diversidad”.

Comparte que ella comenzó su emprendimiento en el año 2019, cuando decidió ser su propia jefa, y fue un camino que califica como bastante sinuoso porque le tocó estar emprendiendo desde el inicio de la pandemia, y poco a poco el camino la ha llevado a hacer un cambio, ya que ella inició con la venta de ropa y deseó dar un giro hacia los accesorios, los cuales pueden ser de fábrica o artesanales.

“Poco a poco, y gracias a los bazares, he ido aprendiendo y conociendo a personas nuevas, cosas nuevas, y finalmente fue de donde surgió la idea de compartir un espacio con otros emprendedores y aventurarme, porque finalmente, tener un espacio propio es bastante complicado, ya que genera muchos gastos y es difícil dirigirte con una sola marca, y es mejor hacerlo con alguien más y poder compartir”, compartió.

Iniciativa

Consideró que proyectos como Mercadito Las Tuxtlecas se convierten en motivadores, debido a que permiten que sobresalgan mujeres jóvenes, señoras y hasta de la tercera edad, quienes también buscan un espacio de crecimiento que les permita ganar ingresos para beneficio de sus familias y la sana convivencia con otras mujeres afines.

“Esa parte me gusta mucho, de ver cómo las mujeres se esfuerzan para poder salir adelante, y aunque tengan que cargar sus cajas y ponerse en el sol, finalmente es una carrera de esfuerzo constante”, enfatizó.

Por su parte, Frida Flores, quien integra el Colectivo Gabfri y quien también se dedica a la venta de accesorios prefabricados y algunos más artesanales que elabora ella y su mamá, comparte que “en el Mercadito Las Tuxtlecas he encontrado a muchas mujeres que en lugar de verte como una competencia, te ven como una ayuda, como un apoyo, y están siempre para ti”.

Comenta que el Colectivo Gabfri es un proyecto que emprendió como resultado de su amistad con otra compañera emprendedora, a quien conoció gracias a los bazares del Mercadito Las Tuxtlecas.

Abundó que se siente alegre al ver tanta unidad en el proyecto, porque las mujeres en lugar de verse con rencor o recelo, promueven una unidad que deberían de tener todas.