El mercado inmobiliario no se ha escapado de los estragos de la crisis inflacionaria, la macroeconomía y otros factores que han impactado severamente en la situación económica de todos los sectores productivos. La primera mitad del año se mantuvo estable, pero de junio a la fecha la recesión se agravó, al igual que en otros rubros.
Lo anterior fue argumentado por Marisol Ceballos Labastida, miembro de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI). Mencionó que prevalece mayor oferta que demanda en el mercado y no hay liquidez para compras de contado, pero lo que ha ayudado a mantenerse estables son los créditos hipotecarios.
Las instituciones encargadas están sacando facilidades de crédito que ayudan al sector, pues de lo contrario estaría varado. Otro factor de la recesión es la falta de inversión externa en la entidad en el mercado inmobiliario, debido a que los inversionistas están prefiriendo zonas como Mérida, Querétaro, Puebla, entre otras ciudades.
En términos de costos en la compraventa, Tuxtla Gutiérrez es una zona muy cara, debido a que no hay demasiadas opciones. Hay más oferta que demanda pero también mucho descuido en los inmuebles, entonces los funcionales son los que se venden rápidamente.
La empresaria mencionó que en la renta de inmuebles el mercado se ha mantenido sin tantos cambios, debido a que la gente que no puede comprar —porque no le alcanza— busca opciones de renta. Únicamente hubo una baja de precios en las tarifas por parte de los propietarios.
Mayor oferta
En cuestión de desarrollo inmobiliario, Tapachula ha ganado competitividad por el movimiento económico de la zona. Además, municipios como Comitán, San Cristóbal de Las Casas (en el centro), Berriozábal, representan un mercado para la venta de terrenos, aunque en vivienda nueva es muy bajo.
Señaló que, como es bien sabido, las tendencias que se han registrado en la macroeconomía están impactando en México y todo el mundo, sumado a la crisis que dejó la pandemia y que apenas está en recuperación; sin embargo, han surgido nuevas opciones de negocio porque mucha gente tuvo que reinventarse.
Ceballos Labastida apuntó que, afortunadamente, ya no han tenido tantos reportes de casos de fraudes inmobiliarios como pasaba anteriormente. En el tema ejidal era muy común este tipo de situaciones por personas que se hacían pasar por agentes inmobiliarios y que fingían vender terrenos.
Aconsejó que lo mejor es asesorarse con un agente inmobiliario certificado, para no correr riesgo de perder el patrimonio de toda una vida.












