Este 24 de octubre, el mercado “Juan Sabines” cumplió 54 años de ser uno de los principales centros de abasto de la capital del estado de Chiapas.
En voz de uno de los primeros locatarios, Homero Monterrosa Ballinas, el lugar fue construido cuando José Castillo Tielemans era gobernador, y se pretendía la reubicación del actual mercado “Rafael Pascacio Gamboa”, debido a que en ese espacio se haría un parque.
Los locatarios se dividieron en dos grupos, cuenta el hombre que siempre se ha dedicado a la venta de ropa, y narra que uno de los grupos estaba adherido a la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) y el otro a la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
Los comerciantes adheridos a la CNOP no opusieron resistencia alguna al cambio; sin embargo, los de la CTM sí, por lo que se presentó un enfrentamiento. Al final, los 45 simpatizantes de la CTM fueron arrestados para presionarlos a sumarse al nuevo mercado.
En medio de aquella situación comenzaron las actividades en el lejano 24 de octubre de 1968. Aunque finalmente una parte del grupo disidente se quedó instalado en el mercado viejo y no se construyó el mencionado parque, por lo que ahora se cuenta con dos mercados en el centro de Tuxtla Gutiérrez.
Un grupo de vendedoras de alimentos fue de los que se negaron a salir del mercado viejo y terminaron por quedarse en el sitio que hasta la actualidad permanece (Pascacio Gamboa). Con el paso de los años, el mercado fue nombrado como “Gustavo Díaz Ordaz”, pero fue renombrado por Juan Sabines Guerrero durante la gestión municipal 2010-2012.
El señor Homero Monterrosa comparte que a lo largo de 54 años ha disfrutado de momentos buenos, pues a los pasillos del mercado han llegado candidatos que después se hicieron alcaldes y hasta gobernadores, como Juan Sabines, el general Absalón Castellanos y algunos más.
Con tristeza rememora que en el mercado ha pasado gran parte de su vida, incluso la pérdida de una de sus hijas. También comparte que antes los comercios dedicados a la venta de ropa trabajaban con el apoyo de agentes viajeros, quienes venían a la ciudad a ofertar los productos y mostraban un catálogo, del que finalmente se elegían los productos y se podían pagar a crédito.
En la actualidad ya no es así, los comercios tienen que comprar los productos al contado y muchos de ellos se abastecen directamente de los negocios de estados como Puebla y la Ciudad de México.
Antes de concluir, Homero Monterrosa deseó un gran día para los locatarios y reconoció su gran esfuerzo a lo largo de 54 años atendiendo a la población chiapaneca.












