Mercados tuxtlecos se visten de Día de Muertos

Mercados tuxtlecos se visten de Día de Muertos

En los mercados, como en otros muchos lugares de la capital chiapaneca y el estado, el Día de Muertos comienza a sentirse.

En los pasillos abundan colores, aromas y sabores que anuncian la llegada de una de las celebraciones más representativas de México.

La venta inicia antes

En el mercado de Los Ancianos y el Juan Sabines, comerciantes comenzaron desde hace algunos días la venta de productos típicos para decorar panteones, altares, casas, edificios y recibir a los fieles difuntos.

Dulces calaveritas

Sobre los puestos se observan calaveritas de azúcar, figuras de dulce, pan, turrón y muchos productos más, pero también flores de cempasúchil y máscaras que dan misticismo a los locales.

La vendimia también se extiende hacia otros artículos relacionados con las creencias populares.

Entre los productos disponibles hay inciensos, sahumerios, hierbas y piedras utilizadas para alejar las malas energías y preparar sus hogares en estas fechas.

Para todos los gustos

Aunque la variedad de mercancía es amplia, las calabazas todavía tienen poca presencia y son contados los negocios que las ofrecen entre sus productos.

“Las calabazas no se están dando mucho, como otros años, por eso los precios también son un poco elevados oscilando entre los cien a 300 pesos según el peso”, dice doña Martha, una añeja locataria que también vende algo de esotería.

Hay regateo

En los andadores, el Día de Muertos no espera la última noche de octubre; comienza desde ahora, entre vendedores, compradores y el vaivén de la gente que busca el regateo.

Así, entre dulces y flores, los mercados se convierten en puntos de encuentro para quienes buscan los elementos necesarios, además de que mantienen viva una costumbre que reúne sabores, creencias y recuerdos en honor a quienes ya no están.