Julio César Rincón * CP. Los mexicanos trabajan mucho. Entre los países de la OCDE son los que más tiempo dedican al trabajo (remunerado y no remunerado).
En promedio trabajan casi 10 horas al día, en comparación con un promedio de la OCDE de poco más de 8 horas.
Cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), revelan que las mexicanas trabajan más.
La diferencia del tiempo invertido en trabajo no remunerado entre mujeres y hombres en México es de cuatro horas y 21 minutos, la mayor diferencia de la OCDE, donde la brecha promedio es de dos horas y 28 minutos.
De acuerdo al análisis, México ocupa el segundo lugar en desigualdad de ingresos y el nivel más alto de pobreza relativa de la OCDE.
Es decir, uno de cada cinco mexicanos es pobre, comparado con sólo uno de cada diez en promedio en la OCDE.
Casi a la mitad de los mexicanos les resulta difícil o muy difícil poder vivir de sus ingresos.
Después de Turquía, con 29 muertes evitadas por cada 1 000 nacidos vivos, México registra la mayor caída de mortalidad infantil de la OCDE de los últimos 25 años.
Por otra parte, los mexicanos reportan un gran número de experiencias psicológicas positivas (sentirse descansado, sonriente, aprender o hacer algo interesante y disfrutar): el tercer lugar de la OCDE.
Asimismo, los mexicanos reportan un nivel de experiencias negativas (dolor, preocupación, estrés, tristeza, depresión) por debajo del promedio de la OCDE.
Sólo uno de cada cuatro mexicanos expresa alta confianza en otros, el tercer porcentaje más bajo de la OCDE, muy por debajo del promedio de la OCDE de 59 por ciento.
Cabe destacar que la recaudación tributaria en América Latina no solamente es baja, sino que las bases imponibles son pequeñas y están sesgadas hacia impuestos no progresivos, según las Perspectivas Económicas de América Latina 2012.
Con la excepción de algunos países del Cono Sur, como Argentina, Brasil y Uruguay, que tienen una recaudación en torno al 30 por ciento del PIB -similar al promedio de países de la OCDE- en su conjunto la carga tributaria en la región es baja.
Los bajos niveles de recaudación se derivan de la fuerte evasión y elusión tributarias.
En este sentido, especialistas en la materia aconsejan reformar la capacidad de la administración tributaria y ampliar la base del impuesto sobre la renta, así como explorar otros tipos de gravámenes en conjunción con un aumento de la calidad de los servicios públicos e iniciativas para la educación fiscal a fin de aumentar la moral fiscal.











