Desde hace un par de años, mexicanos y guatemaltecos que viven en la comunidad Poza Rica, perteneciente a Las Margaritas, están enfrentados por la disputa del control del lugar.
Guillermo Méndez Gutiérrez, comisariado ejidal de Poza Rica, dio a conocer que los problemas surgieron cuando los guatemaltecos llegaron en la década de los 80, violaron el Reglamento interno avalado por el Registro Agrario Nacional (RAN), el 27 de julio del 2007.
Fue el 20 de julio del 2013 que los guatemaltecos y mexicanos elaboraron un acta de acuerdo, para lograr la armonía en la comunidad, normar la convivencia y darle derechos en la representación ejidal a los guatemaltecos, pero se negaron a firmarlo.
El principal obstáculo que enfrentó a ambos grupos, fue cuando los guatemaltecos querían liderar la comunidad, pero de acuerdo a las leyes agrarias mexicanas y la resolución mexicana del 19 de junio de 1971, que dio derecho a 30 campesinos para fundar el ejido Poza Rica de 776 hectáreas, se los impidió.
Otro asunto que confrontó a las partes fue la expulsión de la comunidad de Juan Pedro Martínez, acusado de ser un talador de bosques tropicales en la Región Selva.
En tres ocasiones fue advertido por esta comunidad para que dejara de comercializar madera, pero hizo caso omiso y entonces la asamblea ejidal decidió expulsarlo, explica Méndez Gutiérrez.
El problema parece no tener solución inmediata, ya que son 172 familias guatemaltecas, mientras que del lado mexicano son 118.
Los del primer grupo no aceptan que haya perros sueltos en la vía pública, que los autos circulen a alta velocidad en las vías ni que se realicen trabajos y cooperaciones para la comunidad.
Ahora, ellos gestionaron la construcción de aulas, para que puedan brindar educación a sus hijos, pero los mexicanos advirtieron que no dejarán ingresar los materiales de construcción.
Incluso, el grupo de guatemaltecos recién construyó un panteón donde han sido ya inhumados dos cuerpos.
“Nosotros no les estamos negando los derechos para que los hijos de los guatemaltecos, que son mexicanos, puedan estudiar en la comunidad, mucho menos se les ha prohibido usar el panteón”, dijo Méndez Gutiérrez.
En un escrito firmado por los líderes de la comunidad, aseguran que los guatemaltecos han sido utilizados como banco de votos por los presidentes municipales en turno y en las elecciones de junio y julio, votaron a favor de los candidatos.











