México celebra el equinoccio

Al rededor de las 22:00 horas del día de ayer, se llevo acabo el equinoccio de primavera. Xochitl Mendoza Juárez, antropóloga y docente en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, informó que esta clase de eventos más que un cambio de estación para los mayas, representaba un evento astronómico que daba paso a la planeación de la siembras.

Mendoza Juárez, explicó que los equinoccios son los momentos del año en los que el sol está situado en el plano del ecuador terrestre; en ese día la estrella solar alcanza el cenit, es decir el punto más alto en el cielo.

“Los mayas lo relacionaban con el renacimiento porque marcaba el inicio de la temporada de crecimiento, las plantas, los arboles y casi todas las siembras daban a la vista un color verdoso en su totalidad, animo de fertilidad y prospera cosecha”, comentó la antropóloga.

Juárez, resaltó que la cosmovisión inmersa en la visión de los antiguos mesoamericanos, combinaba de manera coherente sus nociones del medio ambiente con el cosmos en que situaban la vida del hombre.

Por lo anterior, la astronomía y los calendarios mayas son resultado de la observación constante y repetida de la naturaleza, acción que les permitió predecir y orientarse en ciertas situaciones, como es el caso de la siembra.

En la actualidad, el equinoccio de primavera y otoño, son observados en diferentes sitios de la península de Yucatán y en toda Mesoamérica, como Teotihuacán, Estado de México y El Tajín, Veracruz.

El equinoccio también puede observarse en Dzibilchaltun, al norte de Mérida, Mayapán, al norponiente de Yucatán, o en Uaxactún, Guatemala, cuya agrupación de edificios se alinean de tal manera que pueden funcionar como observatorios astronómicos.