La clasificación de la Selección Mexicana a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 provocó una de las celebraciones más grandes que se recuerden en Tuxtla Gutiérrez. Tras el triunfo por 2-0 sobre Ecuador, con anotaciones de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, cerca de cinco mil aficionados se congregaron en la Diana Cazadora para festejar el histórico momento que vive el Tricolor.
Desde el silbatazo final, miles de personas comenzaron a llegar al tradicional punto de reunión. Vestidos con la camiseta verde, portando banderas nacionales y haciendo sonar los cláxones de sus vehículos, los seguidores transformaron la glorieta en una auténtica fiesta tricolor que se extendió por varias horas.
En la cancha, México volvió a demostrar personalidad y contundencia para superar a un complicado rival y mantenerse con vida en la justa mundialista. Sin embargo, para los chiapanecos la noche tuvo un significado aún más especial gracias a la actuación de Gilberto Mora, quien nuevamente apareció como titular con la Selección Nacional.
El joven futbolista chiapaneco escribió otra página dorada al convertirse en el primer jugador del estado en disputar un encuentro de eliminación directa en una Copa del Mundo e igualar la marca de Pelé como el futbolista más joven en participar en una fase de eliminación mundialista. Su actuación fue uno de los temas más comentados entre los asistentes, quienes reconocieron con orgullo el crecimiento del talento surgido en Chiapas.
La celebración reunió a familias completas, grupos de amigos y aficionados de todas las edades. Entre cánticos de “¡México, México!”, música, caravanas de vehículos y un ambiente completamente familiar, la Diana Cazadora volvió a convertirse en el corazón del festejo deportivo en la capital chiapaneca.
La ilusión sigue creciendo. Con el boleto a la siguiente ronda asegurado y una generación que continúa haciendo historia dentro y fuera de la cancha, México mantiene vivo el sueño mundialista mientras la afición responde con un respaldo incondicional.












