México frente a lo extranjero

"Estados Unidos tardó 40 anos más en elegir a un presidente afroestadounidense que en poner a un hombre en la Luna. De ese tamano es la dificultad humana para sobrepasar las barreras raciales y culturales, presentes a lo largo de toda la historia. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que las civilizaciones que se han cerrado al exterior terminan con desventajas políticas, económicas y tecnológicas respecto de aquellas abiertas al mundo. Los mexicanos, al parecer, asimilamos a medias esa lección.

Al menos así lo indica la encuesta que presentaron el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi) sobre las percepciones que tienen los mexicanos acerca del resto del mundo, así como sus opiniones en torno a la política internacional que aplica su gobierno.

El estudio nos dice que seis de cada 10 mexicanos temen los efectos de la globalización, quizá gracias al legado del ex presidente George W. Bush y el descalabro de la economía mundial. Pero revela también una propensión a consolidar mejor la integración de México en el mundo. Se trata, en efecto, de una contradicción. Salta a la vista que cinco de cada 10 estén dispuestos a permitir que las autoridades de EU colaboren con el gobierno mexicano para mejorar la seguridad común en puertos fronterizos y aeropuertos. Sorprende también que 60% tenga un punto de vista favorable respecto de la participación del Ejército en las fuerzas de la ONU. En efecto, seis de cada 10 mexicanos ven positivo que haya casos azules provenientes de nuestra población. No es todo: mientras la mayoría piensa que el TLCAN ha afectado al agro mexicano, 61% considera positivo el esfuerzo de nuestro país para integrarse al comercio internacional.

Sobre la inversión extranjera, 70% la apoya, salvo en el caso de negocios energéticos, telecomunicaciones o medios de comunicación. En otras palabras, quitando estos renglones, los mexicanos queremos más dinero del mundo en México. Así, resulta evidente la contradicción entre rechazar la globalización y al mismo tiempo verla positivamente. Lo mismo resulta a propósito de la identidad mexicana: sólo 7% se siente norteamericano en oposición a 55% que se ve a sí mismo como latinoamericano; sin embargo, ante la pregunta de quién despierta mayor sentimiento afectivo, pocos recuerdan a los ""hermanos"" al sur de nuestra frontera. Preferimos a Canadá sobre Brasil, a Espana sobre Argentina, a Alemania sobre Chile y a Japón sobre Guatemala. Así de latinoamericanos somos. Anádase que 45% de los encuestados vea bien una eventual integración con Estados Unidos para formar un mismo país.

Con 12 millones de compatriotas más allá de la frontera norte, con una frontera sur tan porosa como un reloj de arena y un grupo de países que supera en expectativas de desarrollo a México pese a compartir con ellos un contexto de atraso económico, político y social -Brasil, Rusia, India y China-, tenemos mucho por registrar y aprender de lo que sucede fuera de nuestro territorio. Más aún cuando el mundo se encuentra en una etapa de revolución tecnológica en materia de comunicación que ha acercado a los ciudadanos del mundo.

Sin duda, la generación actual de mexicanos está en transición de valores y percepciones en este tema. Sólo así se entienden tantas contradicciones. Es probable que las crisis económica y de seguridad que nos atenazan generen más contradicciones y radicalicen las percepciones: zseremos después menos globales? zMás temerosos del extranjero? Es muy pronto para saberlo. (El Universal)

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