"Washington * EFE. Los legisladores mexicanos y estadounidenses que se reunieron el pasado fin de semana en el estado de Rhode Island usaron por primera vez el dedo acusador para senalarse carencias de unos y otros, declaró ayer lunes el senador John Cornyn.
Los mexicanos acusaron a los estadounidenses de ""no hacer nada"" para una reforma de las leyes de inmigración y los estadounidenses senalaron a su vez a sus colegas que ""México es incapaz de controlar su frontera sur"", afirmó.
""Les hemos dicho que no habrá reforma migratoria sin una mejor seguridad en las fronteras"", dijo Cornyn, republicano del estado de Texas y uno de los participantes en el encuentro realizado en la ciudad de Newport.
Dijo que para llegar a esa reforma se requiere también de un mejor cumplimiento de las leyes nacionales y de una mejorada responsabilidad de los empleadores.
""Si podemos tener todas esas cosas, creo que hay buenas posibilidades de que podamos ver este ano una amplia reforma en la inmigración"", declaró Cornyn a reporteros en el Senado.
Reunión 44ta.
Esta ha sido la 44ta. Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos y como en el pasado estuvieron también sobre la mesa temas como la violencia de los cárteles de la droga del norte de México, que afecta particularmente a Texas; el comercio y la lucha contra las drogas.
Además de Cornyn, participaron también los republicanos Jim Kolbe, David Dreier, Catherine Harris y John Cornyn; y los demócratas: Silvestre Reyes, Robert Filner; Christopher Dodd; y Jack Reed.
La delegación mexicana la presidió la senadora Silvia Hernández, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y la integraron una veintena más de legisladores de ambas cámaras.
Contruir puentes en lugar de bardas
El Congreso mexicano informó que su delegación subrayó que ""se deben construir puentes y no bardas para administrar el flujo migratorio"" y que en la atención del problema debe hacerse ""con un sentido de responsabilidad compartida"".
""Por esta razón debe fortalecerse la cooperación bilateral para crear las condiciones de desarrollo que reduzcan las presiones de expulsión de emigrantes"", agregó.
Cornyn dijo que México ""es un buen socio de Estados Unidos en la campana contra el terrorismo internacional"", particularmente en el chequeo de las listas de pasajeros en busca de sospechosos, pero ""todavía no ha podido controlar su frontera sur"".
""Obviamente esto tiene sus implicaciones en la lucha contra el terrorismo y la seguridad nacional"", agregó.
Indicó que la delegación estadounidense ofreció ayuda su contraparte mexicana para resolver ese problema, particularmente en las telecomunicaciones y tecnología.
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