México y su ombligo

"Los 20 países más importantes del mundo se reunieron en Londres para definir el rumbo de la economía global. El momento es propicio para hacer cambios: crisis extendida en todos los continentes, protestas en varios países, cierre de empresas y pérdida de empleos por millones. Si no es ahora, difícilmente habrá una nueva oportunidad para que el mundo tome una decisión en conjunto. México, como parte del G-20, podría tener alguna influencia. Pero, zle interesa a nuestro gobierno?

Dos grandes ejes han centrado el debate en torno al destino que tendrá esta reunión del Grupo de los 20.

Angela Merkel, de Alemania, y Nicolas Sarkozy, de Francia, temen que los compromisos concretos se pierdan, como en tantas otras cumbres, en medio de frases bonitas y fotos del recuerdo. Han lanzado propuestas específicas: regulación de los fondos de alto riesgo, control a los ingresos de los ejecutivos, lista negra de paraísos fiscales y posibles sanciones a esos países, prohibir a las calificadoras asesorar la emisión de títulos que después van a evaluar, entre otras medidas. En conclusión: la reforma de los mercados. Brasil, la principal economía latinoamericana, se sumó a la propuesta.

zY México? Dice que el FMI le dio una línea de crédito.

Del otro lado están Gordon Brown, de Gran Bretana, y Barack Obama, de Estados Unidos, quienes frente a la presión franco-alemana sólo han declarado que esperan ""unidad"" en la reunión. Su única postura clara está por la insistencia de que la Unión Europea aumente los programas de estímulo; es decir, más dinero público para ""rescatar"" a los empresarios en problemas.

zY México? Dice que su economía está blindada ante la crisis.

Tal vez esta cumbre no sea el Bretton Woods de 2009, pero en algo nos ayudaría, para inclinar aunque sea un poco la balanza en este debate global, hablar menos de México y más sobre el mundo. (El Universal)

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