Micorriza, una alternativa sustentable de fertilización

Micorriza, una alternativa sustentable de fertilización

Especialistas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informaron que las “micorrizas” (del griego myces, hongo y rhiza, raíz) representan la asociación entre algunos hongos y las raíces de las plantas que actúan como fertilizantes, lo que mejora la producción agrícola.

Agregaron que las micorrizas se suman a las acciones sustentables que se emplean en el sector productor de alimentos para fortalecerlo, consolidarlo y avanzar hacia la autosuficiencia alimentaria.

Según datos del Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), en lo que va de 2020, se tiene una producción de maíz grano de 201 mil 287 toneladas sembradas en 114 mil 679 hectáreas, es decir, una producción de 1.760 toneladas por hectárea.

Añadieron que existe un tipo de hongo formador de micorrizas que envuelve las raíces de las plantas y las penetra de forma intracelular para formar un sistema de interconexión subterránea entre las raíces de la misma o de diferente especie de planta, es decir, realiza un proceso de fertilidad natural.

La red permite, bajo ciertas condiciones, un libre flujo de nutrimentos hacia las plantas hospederas y entre las raíces de las plantas interconectadas, así es como la micorriza establece una gran unión bajo el suelo ofreciendo diversos beneficios en términos de sobrevivencia y funcionamiento.

Sistema natural

Las micorrizas son un sistema natural de fertilización, el cual ya es replicado por la agroecología que intenta imitar al máximo los ciclos naturales del propio ecosistema, conservando la diversidad microbiana de los suelos que es fuente de equilibrio, salud y productividad para ellos.

Por su parte, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) destacó que el uso de micorrizas como biofertilizante en plantas de maíz, sugieren ser microorganismos benéficos o “biofertilizantes microbianos”, hecho que los convierte en una opción para que el productor incremente su productividad, mejore la nutrición de sus cultivos, reduzca costos de producción y disminuya la contaminación en suelos, así como en mantos freáticos por el uso de fertilizantes químicos.