Los habitantes de Tapachula ya no tienen acceso a los parques del centro de la ciudad ni al de las colonias y fraccionamientos porque estos prácticamente han sido invadidos por indocumentados, debido a una migración desordenada que se ha apropiado de dichos espacios y en donde consumen bebidas embriagantes, se drogan e incluso delinquen, sin que autoridad alguna haga algo por evitarlo.
En entrevista, el presidente de la Unión de Colonias Populares de Tapachula, Ramón Hernández Pérez, aclaró que no se trata de una postura xenofóbica ni de maltrato ni rencor u odio contra los migrantes. Lo que los colonos expresan es el desorden, la irregularidad y la falta de atención gubernamental para buscar una salida al tema que permita una sana convivencia, porque de ninguna manera la ciudad está preparada para atender las necesidades de miles y miles de personas que llegan de sus países y que requieren servicios y demandan alimentos, vivienda y recursos.
Lamentablemente las autoridades ni instancias como INM, Comar y Acnur asumen su papel, ya que están dejando que cada día se acumulen más migrantes con el engaño de solventar los trámites para que ellos logren su objetivo de llegar a los Estados Unidos, porque de ninguna manera quieren quedarse en Tapachula, ya que no existen las condiciones.
Actualmente el problema se está acrecentando y la población asume acciones ante el desorden. En muchas colonias donde existen patios baldíos, casas en obra negra o abandonadas, estos migrantes se han apropiado de tales espacios para tener un lugar donde esperar el tiempo que les marcan las autoridades.
La sociedad está en contra de ese desorden que el mismo Gobierno Federal ha provocado al invitarlos a venir a México y dejarlos encerrados en Chiapas, puesto que aquí no hay empleos, ni servicios, no es una ciudad industrial como Monterrey o Guadalajara donde sí hay espacios laborales. “Aquí hay carencias en servicios de salud, y las enfermedades se están agudizando ante la carencia”, señaló Hernández Pérez.











