“Nos encontramos en el punto más alto de una crisis de movilidad humana, miles de personas migrantes y solicitantes de refugio se infiltran en la frontera sur, intentando llegar al norte, y muchos de ellos aspiran a quedarse temporalmente en nuestro país”, sostuvo en una conferencia magistral de la organización no gubernamental Conciencia Derechos Humanos, el doctor en Ciencias Sociales, Daniel Villafuerte Solís.
El profesor del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca) sostuvo que el Gobierno de México ha planteado atender las causas estructurales que originan la migración, y subrayó que “es un deseo que se aplaude, pero eso requiere un cambio del modelo económico, político y social”.
Villafuerte Solís expuso que vivimos un proceso de desglobalización con fronteras cada vez más difíciles de transitar, donde “hay más presupuestos para la construcción de muros, más equipamiento y aumento de guardias fronterizos en el caso de nuestra región, y se está generando un embudo y endurecimiento de la frontera sur de México”.
Si bien sustentó que la fórmula de contención, detención y deportación implica la violación de los derechos humanos como medida disuasiva, las medidas punitivas y gubernamentales “no detienen la movilidad, por el contrario, vemos que sigue creciendo, se intenta desde el Estado y desde las agencias de Naciones Unidas, sin embargo, cada vez resulta más difícil”, dijo.
El investigador nacional Nivel III del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), explicó que esto se debe a la realidad social, ambiental, económica y geopolítica que está impulsando de manera sostenida la migración a través de la agudización de guerras, conflictos internos y una destrucción de la sociedad basada en el trabajo.
Actos que, recalcó, están “configurando una nueva época marcada por la violencia acicateada por el poder y el interés material en el marco de la migración irregular del refugio y los derechos humanos”.
En la exposición de datos, sostuvo que de acuerdo con la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), de 2014 a la fecha han desaparecido 45 mil 377 migrantes, de los cuales 5 mil 718 son de la región de América Central.
Por último, consideró que los países y las comunidades con menores recursos de donde vienen los migrantes, son los que requieren una mayor protección y cuidado de las personas para evitar el desplazamiento.












