Migración

Con información proporcionada por el Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, se cuenta con un diagnóstico en firme sobre fenómenos demográficos como la migración y su relación con el desarrollo económico y social del país.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población, el número de mexicanos que anualmente salía del país hacia Estados Unidos se redujo a 145 mil de 2005-2010, respecto al quinquenio 1995-1999, cuando se reportaron 240 mil salidas. Ya el año pasado se advertía aquí mismo que esa baja del flujo de mexicanos en edad laboral hacia esa nación era y es un desafío para la generación de empleos de calidad y de mejores condiciones de vida en este país.

Durante el quinquenio 2005-2010, un total de 1.4 millones de mexicanos emigraron a Estados Unidos -menos de la mitad de los 3 millones que emigraron entre 1995-2000- mientras que 1.4 millones de mexicanos retornaron desde Estados Unidos a México, casi el doble de la cifra registrada durante un quinquenio de la década previa.

Pero ahora Pew Hispanic Center da a conocer que el flujo migratorio sin precedentes que llevó a Estados Unidos doce millones de mexicanos durante cuatro décadas, se ha detenido, y probablemente se ha revertido. Según ese Centro, la tendencia obedece a factores como la desmejorada economía del vecino, el incremento de las deportaciones, los riesgos del ingreso ilegal, mayor vigilancia en la frontera y declive a largo plazo de la tasa de natalidad en nuestro país.

Durante varios años el flujo migratorio de México a Estados Unidos ha disminuido desde 2006, pero hasta hace poco había escasa evidencia de que el flujo de regreso a México hubiera aumentado, dice el reporte.

El vacío lo llenaron estadísticas nuevas del censo mexicano del 2010, según las cuales la cantidad de inmigrantes mexicanos que regresaron durante los cinco años previos al censo del 2010 duplicó a los que volvieron durante los cinco años anteriores.

Pese a la interrupción en el flujo migratorio procedente de México, el Pew Center indica que la población estadounidense-mexicana, que agrupa a extranjeros y a estadounidenses por nacimiento con ancestros mexicanos, continúa creciendo y alcanzó 33 millones en 2010.