De noche, para evitar las altas temperaturas, pero con un alto riesgo por caminar sobre la carretera, unos mil 500 migrantes que participan en la última caravana “Guadalupana” arribó a Huixtla.
Para evitar accidentes estos son custodiados por elementos de la Guardia Nacional, Policía Estatal Preventiva, Tránsito del Estado, Grupo Beta y Protección Civil, aunque la oscuridad de la noche los hace enfrentar mayores riesgos.
Estos llegaron al domo del barrio Guadalupe, a la salida hacia Villa Comaltitlán, en donde descansan y algunos son revisados en su salud. De acuerdo con organismos de protección a los derechos humanos, son ocho las caravanas que han partido de Tapachula de octubre a la fecha, integradas por más de 12 mil personas provenientes de Venezuela, Honduras, Ecuador, Cuba, Haití y Guatemala, entre otras naciones.
En octubre fueron tres que partieron los días 5, 13 y 20; en noviembre, tres el 5, 15 y 20; mientras que en diciembre, el 2 y 12.
Incertidumbre
El triunfo en las elecciones de Estados Unidos está obligando a los migrantes que ingresan por la frontera sur mexicana a caminar para intentar ingresar al vecino país del norte, antes del 20 de enero, cuando tome protesta.
El Instituto Nacional de Migración les ha ofrecido a las caravanas trasladarlos a diversos estados para su regularización, entre ellos Guerrero, Campeche, Quintana Roo y la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez.












