El centro de Tapachula, y en particular el denominado Parque de las Etnias, ubicado a un costado de la iglesia de San Agustín y frente al Parque Central “Miguel Hidalgo”, ha sido convertido en un tianguis por un grupo de migrantes haitianos que expenden todo tipo de mercadería, incluyendo alimentos cocinados en ese mismo lugar y sin las condiciones de higiene adecuadas ni el respeto al Bando Municipal.
Son decenas de puestos de comercios ambulantes que se han posesionado de esos espacios, mismos que estaban destinados para el descanso y la recreación de la ciudadanía. Mientras que el Parque Central “Miguel Hidalgo” se mantiene cerrado a la población por cuestiones de salud (pandemia), los haitianos y africanos se aferran a esos espacios públicos sin que las autoridades hayan actuado en consecuencia, pero cuando lo han intentado a través de servicios públicos, se han tenido que enfrentar a golpes con los extranjeros.
Sin embargo, la presencia de los migrantes no ocurre solamente en este parque sino también en el “Benito Juárez”, ubicado al otro costado de la iglesia de San Agustín, en el que incluso opera una especie de casino clandestino con apuestas económicas por parte de los extranjeros que sin pudor alguno ni respeto a las leyes realizan esas actividades y en las que extrañamente la autoridad no interviene.
El centro de Tapachula y sus parques han dejado de ser un atractivo turístico para los visitantes centroamericanos, a pesar de que en ese sector se ubica tanto el Museo Regional, tres importantes parques (dos de ellos con fuentes emblemáticas), el antiguo Palacio Municipal y el actual Palacio, como la iglesia de San Agustín, que data del siglo pasado; por el contrario, hoy ha dejado de ser un atractivo, motivo por el cual muchos comerciantes se han quejado.
Son pocas las personas o turistas que quisieran tomarse la foto de recuerdo en el letrero de Tapachula quienes lo hacen, porque prácticamente se ha convertido en territorio del comercio informal con la venta ambulante de distintos productos. La presencia de los migrantes comerciantes obedece al incremento de la presencia de extranjeros que buscan una forma de obtener recursos económicos; además, algunos ya intentan radicar en Tapachula, mientras que otros siguen en espera de sus documentos para continuar su viaje con destino a la frontera México-Estados Unidos, con la esperanza de lograr ingresar a ese país norteamericano.
El mercado del tianguis de los migrantes está destinado principalmente a sus propios connacionales, mientras que locatarios establecidos de la zona que ven en estos una desleal competencia, sólo se han inconformado y están a la espera de la intervención de las autoridades.












