Aunque este miércoles ya no hubo bloqueos carreteros, la crisis migratoria prevalece en la frontera sur de México, toda vez que unos seis mil migrantes de distintas nacionalidades se mantienen hacinados entre montones de basura y expuestos a la intemperie.
La mayoría se encuentra concentrada en el Estadio Olímpico de Tapachula y otros en el Parque Ecológico, lugares en los que muy de temprano llegan camiones con personal del INM para su traslado a otros estados de la República mexicana.
Aunque la espera por el traslado se ha prolongando, los migrantes no pierden la esperanza de lograr su primer objetivo que es dejar Tapachula. Llevan más de cinco días en esas condiciones y para mitigar los efectos del sol y del frío, han improvisado pequeñas carpas utilizando las vallas de contención colocadas por las autoridades, a las que les atan sabanas y cobertores para ahí tratar de descansar y dormir.
Son familias completas que están a la espera de la oportunidad de subir a un autobús, sin embargo, son pocos los camiones y por igual las personas que se están yendo diariamente; este miércoles partieron dos camiones desde el Parque Ecológico y siete más del Estadio Olímpico de Tapachula.
Las autoridades migratorias se justifican señalado que las unidades contratadas aún están en tránsito por los viajes con migrantes que realizan a los estados de Puebla, Estado de México, Hidalgo, Querétaro, Colima, Jalisco, Guerrero, Guanajuato, en donde les entregarán sus tarjetas y podrán acceder a una oportunidad de empleo
Asimismo, el Instituto Nacional de Migración (INM) ha informado que el programa de traslado a migrantes continúa vigente y estima que para el jueves, a las cinco de la mañana, se iniciará nuevamente con la recepción de las personas para abordar los autobuses y continuar con su traslado.











