La llegada de migrantes no se detiene, pues cientos ingresan a diario por la frontera sur —la cual permanece abierta— y tras ello se presentan a las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), para solicitar que les otorguen una CURP provisional y evitar ser detenidos.
En las últimas horas, miles se concentraron en las inmediaciones de las oficinas que la Comar mantiene en el mercado “Los Laureles”, al sur-oriente de la ciudad, donde han hecho largas filas para poder ser atendidos mientras, aseguran, muchos más caminan rumbo a México.
Los extranjeros que están arribando a Tapachula, luego de cruzar territorio mexicano por pasos irregulares y caminos de extravío por el río Suchiate, son principalmente de Haití y Venezuela, aunque también hay de otras nacionalidades centroamericanas.
Estos solicitan la asignación de una Clave Única de Registro de Población (CURP) provisional, en tanto realizan el trámite de petición de la condición de refugiado y protección complementaria, con lo que evitarían ser asegurados por el Instituto Nacional de Migración (INM).
Trámite
Muchos —después de obtener la CURP— siguen su camino hacia el norte del país, pero con el riesgo de ser detenidos y regresados, mientras que otros señalan cumplir con los protocolos y con ello se les pueda otorgar el documento de estancia legal, para que de esa manera puedan trasladarse a otras regiones.
Los migrantes han solicitado a las autoridades agilizar los procesos de atención, ya que son trámites que resultan engorrosos ante las miles de personas que siguen llegando a la ciudad.
Hasta el pasado 30 de noviembre la Comar registró a más de 111 mil migrantes con solicitudes de asilo en nuestro país, de los cuales más del 70 por ciento ha hecho el trámite en las oficinas de Tapachula.












