Un alto porcentaje de migrantes varados en esta región de Chiapas dedicados a la actividad agrícola, no acepta los empleos en el campo, ya que prefieren estar a la espera de oportunidades para continuar su viaje hacia la frontera norte y buscar el “sueño americano”; pocos son los que acepan trabajar en ranchos agrícolas donde existen espacios laborales.
De acuerdo a informes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), las personas que se encuentran como migrantes prefieren vivir y trabajar en ciudades que en áreas rurales, por lo que su presencia no es frecuente en esas zonas.
El productor de mango de la región Soconusco, Alfredo Cerdio Sánchez, expuso que existe oferta de espacios laborales para estos extranjeros, a los que se les invita a trabajar en los campos cosechando la fruta, con sueldos superiores al mínimo. Algunos aceptan y acuden a los ranchos, pero sólo llegan uno o dos días y después ya no regresan.
Refirió que sólo en las plantaciones de Suchiate que se dedican al banano, se logra captar la operatividad de manos migrantes, principalmente provenientes de Guatemala, sin embargo, aparte de ello, no se cuenta con una contratación para otros cultivos “porque no quieren”.
Señaló que su intención es continuar con su camino hacia Estados Unidos y no quedarse a trabajar en el campo del Soconusco, en donde se ofrecen salarios dignos y con atención médica.
Entrevistados al respecto, algunos de los migrantes, entre estos Luis Colindres, originario de Honduras, expuso que si bien algunos de sus connacionales ya viven en esta región, se han casado con mexicanos o mexicanas. En el caso de los que vienen huyendo de su país, la intención es llegar a Estados Unidos donde el trabajador gana en dólares, hay mejores condiciones de vida y no quedarse en México, donde el pago es mínimo y con este difícilmente podrán generar mejores condiciones de vida para sus familias.
Dijo que su intención y la de su grupo de amigos es irse de Tapachula, sólo quieren documentos “para continuar con nuestro camino hacia los Estados Unidos; salimos por mejores condiciones de vida”.
A su vez, Fred, migrante haitiano, indicó que la mayoría de sus connacionales prefiere vender productos en la calle que irse a trabajar al cultivo, porque sólo quieren juntar recursos para sobrevivir durante su estancia en la ciudad.












