Ante la saturación de albergues, decenas de haitianos —entre hombres, mujeres y niños que diariamente ingresan por la frontera sur— duermen en las calles y claman por alimentos en la ciudad de Tapachula.
De acuerdo con el responsable del Albergue Diocesano Belén, César Cañaveral, la llegada masiva de migrantes de Haití, Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Venezuela ha provocado la saturación de los pocos refugios que hay.
Explicó que por la pandemia de covid-19 sólo tiene permitido atender a 300 personas vulnerables, es decir, mujeres embarazadas y con niños, adultos mayores o personas con capacidades diferentes.
Sin embargo, ante la llegada masiva de haitianos, el albergue se encuentra lleno con 500 personas, en su mayoría mujeres, niños y embarazadas.
Abundó que afuera del centro se mantienen más de un centenar de haitianos, a los que brindan agua y alimentos, así como atención médica a mujeres embarazadas.
“Si no hubiera pandemia yo los meto, pero también está de por medio la salud del personal y los migrantes albergados”, afirmó el sacerdote.
Cañaveral refirió que otro de los problemas que enfrentan es la escasez de alimentos, debido a que el albergue se mantiene por donaciones de la grey católica, sin ayuda del gobierno.
“No hay dinero que alcance para alimentar a tantas personas. Nosotros, la Iglesia, hacemos lo humanamente posible para otorgar a los migrantes, por lo menos, la comida”.
Afuera del albergue, los migrantes hacen filas para solicitar un espacio, ya que no cuentan con recursos económicos para pagar una vivienda y alimentar a los menores, algunos recién nacidos.
El albergue Jesús el Buen Pastor también reporta saturación, con una población de entre 600 y 800 personas, pero diariamente llegan migrantes a tocar la puerta para que les permitan quedarse.
“México no es un campamento”
El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que se debe atender y enfrentar de fondo este problema migratorio, pues dijo, “no queremos que México sea un campamento de migrantes”.
El mandatario federal acusó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de tardar en intervenir ante la crisis económica y política que hay en Haití, la cual ocasiona que sus ciudadanos migren.












