La falta de consumo de alimentos está causando estragos entre centroamericanos que se quedaron en Tapachula después de haber llegado en las caravanas que se dirigen hacia el Norte del país.
Un hondureño que tenía tres días de no haber probado bocado de comida sufrió un desmayo en pleno parque “Benito Juárez”, por lo que fue auxiliado por paramédicos de Protección Civil, que determinaron que además presentaba altos niveles de deshidratación.
Abraham “N”, de 33 años de edad, caminaba sobre la 3ª. calle Poniente y 8ª. avenida Norte, frente al antiguo Palacio Municipal, cuando sufrió un desvanecimiento y cayó desmayado.
Las personas que se encontraban en el lugar pidieron auxilio a la Policía Municipal y a los paramédicos, quienes lo atendieron, hidrataron y le proporcionaron algunos alimentos.
En la plaza central de Tapachula, decenas de migrantes centroamericanos deambulan en busca de ayuda, toda vez que se quedaron de las caravanas, algunos para realizar el proceso de solicitud de asilo y otros en forma indocumentada.
Por otro, elementos del Instituto Nacional de Migración y de la Policía Federal, aseguraron a unos 150 centroamericanos que ingresaron a territorio mexicano por el río Suchiate.
Esta caravana se dirigía hacia Tapachula sobre la carretera en el tramo Ciudad Hidalgo-Tapachula, pero a la entrada a la población de Metapa de Domínguez, fueron interceptados por los agentes federales, quienes en autobuses los trasladaron a la Estación Migratoria Siglo XXI, en donde se iniciaría el procedimiento administrativo para su deportación.












