El representante del Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos, Josué Castañeda, denunció que las autoridades migratorias están rompiendo las solicitudes de refugio de los migrantes, además de no permitir salir de Tapachula a quienes ya tienen la documentación necesaria.
Acusa que las instituciones han estado utilizando el covid-19 como pretexto para prolongar los trámites, cambiando el sistema de citas de forma electrónica, lo cual ha dificultado a las personas migrantes tener sus constancias, pues muchas veces no cuentan con dispositivos electrónicos para poder enviar un correo o entrar a una plataforma online con lo cual poder sacar su cita en un sistema que se encuentra totalmente colapsado, pues ya no hay citas para el 2021.
De igual forma, a las personas que ya tienen su aprobación de refugio, el Instituto Nacional de Migración (INM) les dijo que no pueden salir de la entidad, situación que asegura es violatorio de la ley de refugiados, la cual expresa que los solicitantes pueden permanecer en cualquier ciudad del país. “Si el INM los encuentra en otra ciudad, suelen regresarlos hasta Tapachula”, acusó.
La sobrepoblación de personas migrantes ha causado una escasez de vivienda digna para poder esperar los trámites en Tapachula. “No hay rentas, y las pocas se dan en un contexto de extorsión por parte de la ciudadanía, con espacios muy precarios y rentas de cinco mil a siete mil pesos”, expuso.
Además, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) no está respetando las citas y constantemente está deteniendo a solicitantes de refugio, “incluso a personas que ya tienen sus documentos, se los están rompiendo, principalmente con la población haitiana, expulsándolos a Guatemala”.
Enfatizó que no es la tasa de población migrante la que está desbordando el sistema, sino que es el INM con sus restricciones y violaciones a sus mismas leyes migratorias.
Mencionó que no hay una respuesta para las ilegalidades que se están cometiendo, ni mucho menos un camino para desahogar la cantidad de población migrante en la ciudad. Y si ante el hartazgo, los migrantes desean emprender camino fuera de la ciudad, suelen ocurrir actos represivos y violentos, como los que se presenciaron en las caravanas.












