Migrantes sostienen parte de la pesca en Chiapas

Durante la pandemia de 2020, la pesca en Chiapas se sostuvo, en parte, gracias a los migrantes de origen guatemalteco, hondureño y haitiano; así lo expuso Giovanny Castillo, posdoctorante del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), quien agregó que los estereotipos sobre los centroamericanos como personas “más trabajadoras” son autoasimilados y traducidos en una autoexplotación.

Durante su participación en el coloquio “Diálogos sobre movilidades y fronteras en el sur de México”, explicó que su entendimiento de la pesca va más allá de la simple captura de peces, tomando en cuenta, por ejemplo, a los trabajadores que arreglan las redes o las lanchas, actividades que él nombra como pesca indirecta.

También mencionó las actividades poscaptura, como la compra y reventa de pescados, en donde indicó que los haitianos fueron actores bastante activos durante la pandemia.

Autoexplotación

Subrayó que los migrantes que se enmarcan en las diversas ramas de la pesca no cuentan con contratos ni estabilidad laboral, aunado a que se sienten forzados a cumplir con los estereotipos que consideran que los centroamericanos son “más trabajadores”, lo que los lleva a una autoexplotación, sobre todo, porque su ingreso depende del volumen de captura.

En ese sentido, detalló que muchos migrantes terminan en estas actividades de forma azarosa, sin saber siquiera que se encuentran en lugares como Puerto Madero, y con la idea de seguir con su proceso migratorio; sin embargo, dijo, esto no siempre sucede.

Al respecto, mencionó el caso de una persona de origen hondureño, quien al llegar a Acapetahua se casó con una mujer de una ranchería, resolviendo su situación migratoria. Pese a que intentó ser pescador, fracasó por su falta de experiencia, por lo que retomó la faceta de comerciante que desarrollaba en su país de origen, comprando y revendiendo mariscos de la zona.