Miguel Ángel, más de tres décadas como sepulturero

Miguel Ángel, más de tres décadas como sepulturero

Don Miguel Ángel Ruiz es un albañil que trabaja como contratista y sepulturero en el Panteón Municipal de Comitán, labor que inició hace 34 años. Afirmó que a pesar de la pandemia y de enterrar a cientos de personas, ningún trabajador se ha enfermado a la fecha.

Narró que antes de la pandemia sepultaban entre dos y cinco personas fallecidas a la semana, pero por la pandemia aumentó el número.

Aunque no supo dar una cifra exacta de las personas que fueron sepultadas por la epidemia, dijo que aumentó, ya que estuvieron trabajando en las mañanas, tardes, noches y por las madrugadas.

Toda vez que tenían que cavar la sepultura, construir las gavetas y sellar las tumbas una vez que inhumaban a las personas fallecidas.

Don Miguel Ángel dijo que el Ayuntamiento municipal vende el terreno donde se construyen las tumbas, y tienen un costo para un sepulcro de mil 50 pesos, y aumenta 615 pesos por cada adicional.

Ya en lo que se refiere a lo que les corresponde a ellos como contratista y albañil, cobran la construcción por una gaveta en seis mil pesos y mil pesos al momento de enterrar al difunto, debido a que a los albañiles se les paga tiempos extras al esperar hasta el momento del sepelio, el cual en muchas ocasiones es por la tarde; si el entierro es en el área de covid, cobran 500 pesos más por la compra de guantes, cubrebocas, trajes y desinfectantes para cuatro personas.

Tras la polémica generada en días anteriores por el alto costo de la construcción de una tumba, señaló que cobran lo justo, ya que tienen que comprar material de construcción, trasladarlo hasta el lugar de la sepultura, tienen que cavar, construirla, sellarla, recoger todo el escombro y verificar que ninguna tumba quede manchada o dañada, aunado al pago de la mano de obra.

En el Panteón Municipal de Comitán trabajan cuatro contratistas y al menos 16 albañiles, un aproximado de 20 personas (hasta la fecha ninguno se ha enfermado de covid), indicando que si los familiares optan por llevar a un albañil de confianza, pueden hacerlo, pero sólo si se siguen los reglamentos establecidos.